A Pretty Ugly History: How Exxon Exported Climate Denial to the Global South

Cita: 

Dembicki, Geoff [2025], "A Pretty Ugly History: How Exxon Exported Climate Denial to the Global South", DeSmog, 3 de noviembre, https://www.desmog.com/2025/11/03/a-pretty-ugly-history-how-exxon-export...

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Lunes, Noviembre 3, 2025
Tema: 
Negacionismo climático planeado: nos afecta a todos y beneficia a unos pocos
Idea principal: 
    Geoff Dembicki es el Editor Global en jefe de DeSmog y autor de The Petroleum Papers.

    El negacionista de la crisis climática Bjørn Lomborg viajó a Brasil a una conferencia llamada Fórum Caminhos da Liberdade, que tuvo lugar a la par de las pláticas globales del clima, la edición 30 de la Cumbre de las partes (COP30). Lomborg mencionó que los esfuerzos gubernamentales para el cambio climático pueden destruir el crecimiento económico.

    Lomborg tuvo ayuda tras bambalinas porque uno de los patrocinadores clave era Atlas Network, una coalición de grupos de expertos y aliados que niegan la destrucción del ambiente. Esta no fue la primera vez que esa red intenta contrabalancear los esfuerzos multilaterales. En 1997, en el marco de los primeros esfuerzos de Naciones Unidas para crear un pacto climático global, Atlas Network y sus aliados ejecutaron estrategias de sabotaje entre países del Sur global. Un patrocinador clave de tales iniciativas fue ExxonMobil.

    A lo largo de los años noventa del siglo XX y la primera década del siglo XXI, Exxon patrocinó organizaciones estadounidenses para desacreditar la ciencia climática, asegurar que la quema de combustible era segura y bloquear la participación de Estados Unidos en los tratados climáticos internacionales. Entre otras acciones, Exxon, con la ayuda de Atlas Network, financió el negacionismo climático en países en desarrollo (dato crucial 1).

    El reportaje afirma la existencia de documentos de Exxon con estrategias, propuestas de financiamiento, cartas y reportes de progreso, que revelan a detalle como esa empresa y Atlas Network buscaron amplificar las tensiones diplomáticas antes de las cumbres de tratados climáticos, exacerbaron los temas de conflicto geopolítico y elevaron los miedos económicos.

    Los cheques de Exxon a Atlas Network financiaron traducciones de libros negacionistas al español, vuelos a América Latina para negacionistas climáticos, y eventos públicos para llegar a medios locales y políticos. La meta era hacer a estos países menos proclives hacia apoyar la reducción de emisiones de carbono.

    Tres décadas después, las consecuencias de la inacción son imposibles de ignorar. Científicos anunciaron que las emisiones de carbono pasaron el tope donde una muerte en masa de los arrecifes de coral es irreversible.

    Nunca un donador importante

    La intervención de Exxon en el Sur global tenía el potencial de aumentar ganancias. Atlas Network explicó que lidiar con los problemas de tratados internacionales e invertir en políticas públicas orientadas al mercado era clave para su prosperidad futura.

    Cuando se le preguntó por esto a Atlas Network, un vocero dijo que esas preguntas fueron hechas por ex-empleados hace más de un cuarto de siglo atrás, que la corporación nunca fue un donador importante, y que no ha sido donador en cerca de dos décadas.

    Los esfuerzos de Exxon y Atlas Network son extremadamente relevantes para el punto en que el mundo se encuentra hoy en día (dato crucial 2). Según Carlos Milani, profesor de la Universidad Estatal de Rio de Janeiro, lo que pasó hace 30 años importa mucho, la atmósfera tiene una alta memoria histórica respecto a emisiones de gases de efecto invernadero.

    Exxon no respondió a las preguntas hechas por el medio.

    Influenciar políticas gubernamentales

    Lomborg dio una plática en una universidad privada de investigación, IBMEC. Lomborg fue descrito como uno de los líderes expertos en problemas ambientales, aun cuando muchos científicos climáticos ven sus dichos como una mala representación del consenso principal del alza de las temperaturas como una crisis urgente y cada vez más grave.

    El anfitrión del evento universitario fue Adriano Gianturco, profesor y miembro del consejo del Instituto Liberal, un grupo de expertos y aliado de Atlas Network.

    El Instituto Liberal afirmó que la COP30 es una reunión cara para las élites de Naciones Unidas que solo dejará deuda a los brasileños. El instituto ha afinado su crítica al proceso del tratado climático internacional desde al menos 1997, cuando Atlas Network lo contactó para albergar grupos de expertos en el Sur global y ponerlo en contacto con un nuevo donador.

    El donador estaba particularmente interesado en tratados y acuerdos internacionales que fuercen a América Latina u otros países en desarrollo a adoptar medidas laborales o ambientales que no atiendan las necesidades de las naciones anfitriones. El donador era Exxon, interesado en nutrir a grupos de expertos de libre mercado fuera de Estados Unidos (dato crucial 3).

    En 1998, el presidente de Atlas Network, Alejandro Chafuen, mencionó que las organizaciones aliadas podían amplificar la influencia de la red en el Sur global, acceso a oficiales del gobierno y a medios de comunicación, habilidad para responder a iniciativas reguladoras y habilidad para llevar mensajes corporativos fuera de Estados Unidos.

    En su propuesta de financiamiento a Exxon, Atlas Network afirmó que inversiones relativamente pequeñas pueden producir resultados sustanciales en naciones en desarrollo. Y que su financiamiento podría permitir nuevos grupos que elaboraran o esparcieran estudios de vital importancia para los negocios y la industria petrolera.

    En marzo de 1998, Exxon envió un cheque de 50 000 dólares a Atlas Network.

    Consecuencias adversas

    El apoyo económico de Exxon llegó en un momento crucial para la diplomacia climática.

    Líderes globales se reunieron en 1997 para el Protocolo de Kyoto, el primer tratado internacional legalmente vinculante para reducir emisiones de gases de efecto invernadero.

    Surgieron tensiones sobre qué países deberían sobrellevar los costos del cambio climático. Las naciones más ricas habían creado la mayoría de la contaminación por cerca de dos siglos, pero las emisiones de las naciones en desarrollo iban en aumento.

    En vísperas de la COP4, Atlas Network decidió era una oportunidad para crear oposición al Protocolo de Kyoto, para los que dudaban de la teoría del calentamiento global y les preocupaban los devastadores resultados que eventuales regulaciones podrían tener en Estados Unidos.

    En septiembre de 1998, dos meses antes de la COP4, Atlas Network pidió financiamiento a Exxon para una serie de seminarios con Patrick Michaels, negacionista climático estadounidense en Buenos Aires. Esto también ayudaría a que otros oradores, ministros, políticos líderes de negocios en Argentina tuviesen encuentros con Michaels. El dinero extra pagó a analistas para producir el reporte sobre implicaciones comerciales, económicas y políticas del Protocolo de Kyoto en América Latina y otras naciones en desarrollo.

    Antes de la era digital, los seminarios eran el espacio de distribución para puntos de vista, datos y narrativas para atacar los tratados climáticos. Atlas Network informó a Exxon que uno de sus institutos en América Latina tradujo al español el libro El caso científico en contra del tratado climático global de Fred Singer.

    El libro explicaba que no había suficiente evidencia para una amenaza por el calentamiento global y que cualquier tratado global crearía problemas para los países en desarrollo que dependen del comercio internacional.

    Atlas Network esperaba que otros participantes produjeran más investigaciones que se distribuirían en México, China e India (dato crucial 4).

    No hubiera sido obvio

    Exxon apoyó a Atlas Network porque parecía tener la infraestructura política y de comunicaciones para proteger sus intereses en casa. Exxon ya tenía un récord de crear y esparcir desinformación, aunque desde los años setenta del siglo XX, sus investigadores contaban con proyecciones certeras del calentamiento causado por combustibles fósiles.

    Exxon era miembro fundador del lobby Coalición Climática Global (GCC, por su sigla en inglés) que representaba a productores de combustible fósil y otras grandes industrias. A lo largo de los años noventa del siglo XX, la GCC hizo campañas para convencer de que el cambio climático causado por los humanos no era real.

    La GCC tenía dudas de los negacionistas que promocionaba, describiéndolos como no convincentes. En la víspera de las negociaciones de Kyoto, la GCC logró que se aprobara la Resolución Byrd-Hagel, que prohibía firmar cualquier tratado climático que diera concesiones a países en desarrollo.

    Exxon se unió a otras compañías petroleras y organizaciones negacionistas para crear un plan que se dirigiera a los medios, políticos y maestros.

    Exxon se hizo poco visible en las pláticas del COP4, para no hacer evidente su papel en las iniciativas negacionistas y en favor de los combustibles fósiles.

    Haciendo estrategias con Exxon

    En febrero del 2000, ejecutivos de Atlas Network, Jo Kwong, y Exxon, William Hale y Lynn Russo, se reunieron para ver qué era necesario y cómo podía ayudar la compañía. Hale insistió sobre el anonimato de Exxon en el financiamiento, ya que alejándose del drama sería más efectivo.

    Kwong agradeció y expresó su admiración por Exxon y su compromiso con ampliar sus intereses compartidos. Hale en su trabajo de comunicaciones creó anuncios para el New York Times llamado Ciencia Inconforme, donde sostenían que es imposible para los científicos atribuir el aumento de las temperaturas a causas humanas.

    Cinco meses después del encuentro, Kwong hizo una gira en Argentina para introducir el concepto de ambientalismo de libre mercado. Fue a pláticas con los anfitriones Fundación Global y Fundación Libertad y dio entrevistas para periódicos y televisión.

    Kwong dijo que los países primero deben ser ricos antes de invertir en el ambiente y que las amenidades ambientales eran un lujo.

    Más de 25 años más tarde, las temperaturas van al alza a niveles históricos y Lomborg sigue impartiendo el mismo mensaje.

    Alcanzando resultados rápidos

    En la semana del clima de Nueva York, Lomborg escribió para el New York Post sobre cómo la lucha climática es un estancamiento que hace que las naciones pobres batallen contra la pobreza, hambre y enfermedad mientras las élites están obsesionadas con el cambio climático.

    Expertos climáticos dicen que los ataques de Lomborg son propaganda diseñada para hundir el entusiasmo por cambiar la situación actual. Sin embargo, estos mensajes negacionistas son amplificados por Leandro Narloch en Brasil. En su podcast Tubacast, el episodio "COP30 - lo que va a suceder es terrible" critica las emisiones que generan los vuelos de avión de los participantes en la cumbre, y los califica de hipócritas.

    Narloch y Lomborg tuvieron una cena íntima con Wagner Lenhardt, director ejecutivo de Instituto Millenium, y Antonia Tallarida, presidenta del Instituto de Formación de Líderes de SP, ambas instituciones aliadas de Atlas Network.

    Narloch también publicó un libro llamado La Guía Políticamente Incorrecta para el Ambiente, usando sus apariciones como una oportunidad para atacar las pláticas en Belém.

    Es así como se organizan y financian las iniciativas negacionistas en escala global.

Datos cruciales: 

    1. ExxonMobil, empresa petrolera, envió cheques a Atlas Network, las cantidades oscilaron entre 15 mil y 50 mil dólares cada uno.

    2. Cerca de 50% de las emisiones de gases de efecto invernadero desde 1751, fueron liberadas desde inicios de 1990.

    3. ExxonMobil, empresa petrolera, estaba preparada para darle a Atlas Network hasta 50 mil dólares, 100 mil dólares de hoy en día ajustados a la inflación, para aumentar los grupos internacionales e influir en las políticas gubernamentales.

    4. ExxonMobil firmó un plan y el 6 de octubre de 1998 envió 15 mil dólares extras a Atlas Network en apoyo a sus seminarios sobre el calentamiento global previos a la COP4 en Argentina.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    En este caso la empresa ExxonMobil se dedicó durante décadas a generar lobbies y grupos que aseguraran sus intereses. Este es solo un caso de cómo el negacionismo climático es deliberado y financiado por empresas de grandes industrias contaminantes que solo buscan su beneficio a costa del bienestar de las futuras generaciones. Ahora observamos este negacionismo con el presidente estadounidense Donald Trump, no tardará en permear a otros países que busquen lucrar con ello. En todo caso ¿cuáles serán la medidas a tomar cuando los efectos del cambio climático empeoren aun más y sus efectos sean irreversibles?