How Chevron played the long game in Venezuela
Parshley, Lois [2026], "How Chevron played the long game in Venezuela", Grist, 9 de enero, https://grist.org/energy/how-chevron-played-the-long-game-in-venezuela/
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Lois Parshley es una periodista cuyo trabajo ha estado presente en The New Yorker, National Geographic y The New York Times.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mencionó que el futuro de Venezuela pertenece a las petroleras estadounidenses quienes extraerán una gran cantidad de riqueza de ese país.
El lugar en cuestión incluye las reservas de petróleo probadas más grandes del planeta (dato crucial 1). La directora de Seguridad energética e iniciativa climática de la Institución Brookings, Samantha Gross, menciona que si bien hay petróleo, los riesgos a nivel de suelo son grandes.
Chevron es la única firma grande de Estados Unidos que aún opera en Venezuela, después de que los demás gigantes abandonaron tras la nacionalización de la industria en 2007 por el entonces presidente Hugo Chávez. Al quedarse, Chevron preservó su infraestructura, sostén legal y personal, dándole peso geopolítico. Ahora tiene una posición única después de la invasión, sus líderes tienen conexiones con los republicanos y con la administración Trump. A pesar de que se le dijo que detuviera la producción, la compañía no lo hizo y mantuvo sus negocios en Venezuela.
Los ejecutivos se reunieron con Trump (dato crucial 2). El CEO de la empresa, se reunió igualmente con Trump y posteriormente con el Secretario de Estado, el Secretario del Tesoro y miembro del Consejo de Seguridad Nacional.
En ese contexto, la administración emitió una nueva licencia a Chevron para seguir sus operaciones en Venezuela (datos cruciales 3 y 4). El petróleo de Venezuela es pesado como el que procesan las refinerías de la compañía en la Costa del Golfo, el crudo del país haría operar esas instalaciones con mayor eficiencia.
Chevron también adquirió Hess Corporation, uno de los productores independientes de petróleo más grandes de Estados Unidos, después de años de disputa con la Comisión Federal de Comercio (FTC, por su sigla en inglés). La familia Hess es una de las donadoras más importantes para el Partido republicano (dato crucial 5). Trump pidió a la FTC revisar su decisión, lo cual hizo y aceptó el trato (dato crucial 6).
Esto le dio a Chevron entrada al campo petrolero más grande, Guyana (dato crucial 7). En 2015, Exxon Mobil anunció una reserva en la linea costera. Gracias a Trump el obstáculo político para el proyecto en Guyana fue removido.
Derrocar al gobierno venezolano fue más de lo que las petroleras pedían. David Mares del Instituto de la cátedra financiada de las Américas para asuntos interamericanos de la Universidad de California San Diego dijo que no hay petroleras que busquen gastar miles de millones para reconstruir una industria, ni siquiera es claro si hay un legítimo gobierno para atender aspectos legales.
Venezuela enfrenta una grave situación de endeudamiento (dato crucial 8). Le debe a empresas como ConocoPhillips y a países como China (dato crucial 9). Una pequeña parte de esa deuda ha sido pagada con exportaciones petroleras, pero si el petróleo fluye, los acreedores exigirán su dinero.
Devolver Venezuela a niveles modestos de producción requerirá inversión masiva y estabilidad política. Gus Vasquez, analista de precios de petróleo en las Américas de Argus Media, menciona que la exportación de crudo no aumentará rápidamente, tomará varios años y cientos de miles de millones de dólares para regresar a su capacidad.
Los activos de Chevron le dan mayor ventaja pero el momento es malo dada la caída mundial de los precios del petróleo por debajo de 60 dólares el barril, punto de quiebre para operadores estadounidenses. La caída se da por exceso de oferta, debilidad de la demanda y caída en los precios de energías renovables.
Trump tiene una visión anticuada de los recursos; anunció que Venezuela entregaría entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado y que espera reducir el precio a 50 dólares el barril, lo que desestabilizaría la industria petrolera estadounidense. El Departamento de energía informó que Estados Unidos venderá el crudo venezolano bajo el régimen de cuentas estadounidenses controladas en bancos mundialmente reconocidos, lo que elimina como intermediario al Tesoro estadounidense y levanta dudas de que los recursos obtenidos beneficien al pueblo venezolano.
Senadores demócratas lanzaron una investigación acerca de la comunicación de la administración Trump con las petroleras; los congresistas sostienen que el gobierno tuvo contacto previo a la invasión, y el Congreso no fue informado. La sugerencia de que aquellos que pagan impuestos paguen por reconstruir la industria petrolera venezolana levanta preocupaciones sobre la relación de la administración con estas compañías.
La Casa Blanca ha ignorado preguntas sobre la transición democrática, violaciones a los derechos humanos y el trato a los prisioneros.
Incluso si el petróleo fluye, el gobierno venezolano batallará para satisfacer al público y atraer inversión extranjera (dato crucial 10). Años de colapso económico han desplazado a muchos, dejando a los que permanecen luchando contra problemas sociales y políticos que no se pueden resolver solo con petróleo.
1. Las reservas probadas de petróleo de Venezuela equivalen a 300 mil millones de barriles o 17% del total global. El aporte de Venezuela a la producción mundial de crudo es de 1%.
2. Executivos de Chevron gastaron casi 4 millones de dólares en lobbying durante la primera mitad de 2025.
3. Chevron tuvo una producción récord en el otoño de 2025 y obtuvo 3.6 mil millones de dólares en retornos en su último trimestre.
4. Chevron en Venezuela extrae entre 100 mil y 150 mil barriles diarios de petróleo.
5. La familia Hess contribuyó con más de 1 millón de dólares en la primera inauguración de Trump y Chevron con 2 millones para la ceremonia de 2025.
6. La fusión Hess Corporation con Chevron le costó a Chevron 53 mil millones de dólares.
7. La adquisición de Hess Corporation por parte de Chevron fue en parte por 30% de inversión que la primera tiene en Guyana.
8. Petróleos de Venezuela, la compañía del gobierno, ha acumulado más de 150 mil millones en deuda.
9. China ha sido el prestamista más grande de Venezuela, prestándole más de 60 mil millones a lo largo de años.
10. Antes de la presidencia de Hugo Chávez, en Venezuela los contratos petroleros daban al gobierno 50% de retornos que subsidiaban programas sociales; en cambio las petroleras estadounidenses usualmente ofrecen 12%.
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La invasión estadounidense a Venezuela por petróleo es, sin duda, de gran importancia. El presidente Trump cree que el petróleo fluirá y traerá riqueza a Estados Unidos, sin embargo no se tiene claro cómo lo hará si casi ninguna petrolera está dispuesta a invertir sumas grandes de capital en un lugar con incertidumbre y justo cuando los precios de los barriles de petróleo caen. No obstante, un exceso de la oferta será dañino para la economía estadounidense, deberían restringir la oferta petrolera para aumentar su valor y aprovechar la pérdida de productividad el sector de las energías renovables en China, de manera que se pueda traer parte de esa industria a Estados Unidos o hacer un nearshoring, para comenzar a construir una mayor competencia.
Sin embargo, en el largo plazo, el control de la mayor reserva petrolera del mundo ofrece una ventaja significativa a Estados Unidos en su disputa por la hegemonía mundial, apuntalando su liderazgo militar y reforzando sus posiciones económicas.

