IEA reiterates 'no new oil and gas needed' if global warming is limited to 1.5C
Evans, Simon [2025], "IEA reiterates 'no new oil and gas needed' if global warming is limited to 1.5C", Carbon Brief, 16 de septiembre, https://www.carbonbrief.org/iea-reiterates-no-new-oil-and-gas-needed-if-...
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Dr. Simon Evans es subdirector y editor en Carbon Brief . Cubre clima y energía política, estudió su doctorado en bioquímica en la Universidad de Bristol.
De acuerdo con la Agencia internacional de Energía (IEA por su sigla en inglés), el mundo no necesita más proyectos de petróleo y gas si la demanda cae conforme al límite de 1.5C del calentamiento global. La IEA ha sido atacada por la administración del presidente de Estados Unidos Donald Trump por decir que los combustibles fósiles alcanzarán su pico en esta década.
En el reporte The Implications of Oil and Gas Field Decline Rates reitera que no serán necesarias nuevas inversiones en combustibles fósiles si se mantiene el calentamiento global en el límite de 1.5 °C.
Las industrias gasera y petrolera han hecho fuertes inversiones (dato crucial 1), debido a que la producción está cayendo más rápidamente que lo previsto, aumentando la dependencia de proyectos en campos no convencionales que tienen tasas de agotamiento más altas respecto de los combustibles convencionales. Asimismo, se consigna que en promedio toma 20 años aumentar la producción de gas o petróleo.
Tornándose poco convencional
El futuro del gas y el petróleo usualmente se enfoca en la demanda sin considerar la oferta. El reporte referido se interesa en los temas de la oferta, mostrando la tasa de caída en los campos de petróleo y gas existentes, dónde se sitúan, y qué cambios se pueden esperar.
En los últimos 25 años, la oferta de estos combustibles ha crecido de forma significativa, recurriendo a la explotación de los yacimientos de petróleo compacto de formaciones de esquisto y arenas petrolíferas (dato crucial 2).
En el caso del gas, los yacimientos de esquisto también jugaron un papel central en el crecimiento de la producción global (dato crucial 3).
Acelerando el declive
El cambio a recursos fósiles no convencionales significa menores inversiones en los campos convencionales, por lo que la producción de éstos caerá más en picada sin inversión continua. Según el reporte, ya es el caso, puesto que se observan tendencias declinantes de la producción en ausencia de nuevas inversiones (dato crucial 4). Frente a ello, la industria debe acelerar el paso para apenas mantener la producción, sin poder satisfacer la nueva demanda (dato crucial 5). Además de las inversiones, hay un problema con la implementación de los proyectos debido a que toma cerca de 20 años desde el descubrimiento de un yacimiento hasta el inicio de la explotación: en promedio 5 años para descubrir la reserva, 8 para valorarla y aprobarla y 6 para construir infraestructura.
¿Se necesita más inversión?
Sin inversión continua para mantener los niveles de producción, esta se desplomaría (dato crucial 6).
El reporte destaca las implicaciones en la caída de la demanda en el escenario en que las temperaturas se mantengan por debajo de 1.5 °C de calentamiento respecto de las temperaturas preindustriales: la transición energética se aceleraría en relación a sus tendencias actuales y ocurriría una caída en la demanda de gas y petróleo.
Si esta caída sucede, no se necesita más inversión para mayor producción (dato crucial 7). Pero, aún en este escenario es necesario invertir para los proyectos existentes y aprobados que permitan balancear las tasas de caída.
El reporte enfatiza en que se requiere que la demanda caiga para que se elimine la inversión nueva, ya que para alcanzar la demanda actual se sigue requiriendo mayor inversión. Y esas inversiones conducirán a nuevas emisiones que impidan mantener el objetivo de no rebasar el calentamiento de 1.5 °C.
Las caídas en la demanda dentro del escenario 1.5 °C llevarían a la clausura de varios proyectos de alto costo antes de que termine su vida útil.
1. Se estima que la industria petrolera y gasera gastan alrededor de 500 mil millones de dólares anualmente para mantener el nivel de producción actual.
2. Producción de petróleo por tipo (en millones de barriles diarios) y cambio promedio anual 2000-2024. Los recursos no convencionales de extracción no representan un aporte sustancial a la producción global aun cuando su crecimiento anual ha aumentado con los años.

3. Producción de gas natural por tipo (en miles millones de metros cúbicos) y cambio promedio anual 2000-2024. En el caso del gas, los recursos no convencionales de extracción representan un aporte relevante a la producción global, y su crecimiento es significativo en los años recientes.

4. Producción mundial de gas natural con tendencia a la baja. Presenta estimaciones del comportamiento de la producción en ausencia de inversiones, mostrando caídas pronunciadas en la producción y aumentos en las pérdidas.

5. Cerca de 90% de la inversión en prospección y extracción (upstream en el sector del gas natural y el petróleo desde 2019 ha sido para compensar el declive en la producción en vez de aumentar la demanda. Se estima que esta inversión fue de 570 miles de millones de dólares en 2025.
6. Producción global de petróleo (en millones de barriles diarios) y gas natural (en miles de millones de metros cúbicos). Las gráficas muestran que, incluso considerando la producción de yacimientos no convencionales, la tendencia al declive es similar.

7. Demanda global de gas natural y petróleo en un escenario por debajo de 1.5 °C a niveles preindustriales. La demanda tanto de petróleo como de gas caería (barra azul claro) incluso con la inversión en proyectos existentes y aprobados (barra azul oscuro).

El argumento de la IEA muestra el callejón sin salida que representa la industria energética capitalista: si desea mantener sus niveles de producción, y por tanto, sus elevadas ganancias, deberá invertir más y aumentar significativamente sus emisiones. Ello implica el rebasamiento del umbral de 1.5 °C y por tanto, la desestabilización ambiental probablemente irreversible. Se traza un escenario relevante porque para conservar el calentamiento del planeta en niveles no catastróficos, es preciso dejar de invertir en el sector energético, fortaleciendo la necesidad de transitar a fuentes energéticas menos contaminantes y cuestionar tanto la manera como la cantidad de energía que se genera.

