Picking their brains. China is winning the AI talent race
The Economist [2026], "Picking their brains. China is winning the AI talent race", The Economist, 28 de marzo, https://www.economist.com/interactive/science-and-technology/2026/03/25/...
The Economist es una publicación semanal en lengua inglesa, con sede en Londres, que aborda la actualidad de las relaciones internacionales y la economía mundiales. Publicó su primer número el 2 de septiembre de 1843 bajo la dirección de James Wilson.
Por qué China está ganando la carrera por el talento en inteligencia artificial
Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, ubica la disputa central de la inteligencia artificial en un terreno menos visible que los chips o el dinero: la formación de personas capaces de investigar, diseñar modelos y convertir avances técnicos en capacidad real. Bajo ese criterio, China ya no aparece como un competidor rezagado. El país forma una masa creciente de especialistas, conserva a una parte mayor dentro de su propio sistema y además recupera a quienes antes desarrollaban su carrera en el extranjero. Eso modifica el equilibrio de la competencia tecnológica porque fortalece la base humana que sostiene la innovación.
La señal más fuerte aparece en la principal conferencia académica del sector. China ya aporta más investigadores que Estados Unidos y Europa. Ese dato no basta por sí solo para retratar todo el campo, porque parte del talento estadounidense trabaja en laboratorios privados con menos exposición pública. Aun así, la tendencia no cambia. China domina cada vez más la formación universitaria de origen, amplía su reserva de jóvenes especializados y convierte esa escala en una ventaja científica e industrial. El punto no es solo cuántas personas estudian. El punto es cuántas quedan disponibles para alimentar empresas, universidades, laboratorios y nuevos desarrollos dentro del país (datos cruciales 1 y 2).
Esa capacidad también se apoya en decisiones concretas. China ofrece mejores condiciones para quedarse o volver. Salarios altos, fondos de investigación, apoyo para vivienda y universidades mejor colocadas vuelven más atractivo hacer carrera en ese país. DeepSeek R1, un modelo chino de inteligencia artificial, confirmó que China ya no sostiene su avance con talento formado fuera, sino con personal preparado, retenido e integrado dentro del país (datos cruciales 3 a 6).
Estados Unidos conserva universidades de enorme prestigio y sigue captando talento internacional. Aun así, carga una debilidad cada vez más visible. Buena parte de su ecosistema de inteligencia artificial se sostiene con personas formadas en instituciones chinas. Al mismo tiempo, recortes de financiamiento, dudas sobre visas y sospechas políticas hacia investigadores de origen chino deterioran el atractivo de un destino que antes parecía mucho más estable. Cuando un país mantiene poder, pero desgasta la confianza del personal que necesita, le abre espacio a su rival, y ese es el caso de Estados Unidos.
La disputa por la inteligencia artificial ya no se decide solo en laboratorios famosos o en empresas con más capital. También se decide en las aulas, en las políticas de reclutamiento y en la capacidad de convertir formación académica en poder tecnológico duradero. Ahí China avanza con una dirección más clara y con una tendencia cada vez más difícil de ignorar.
1) Entre 2016 y 2025, China pasó a ocupar el primer lugar en términos de investigadores en IA.

En 2025, la Conference on Neural Information Processing Systems (NeurIPS), la principal conferencia académica de inteligencia artificial, recibió más de 21 000 artículos y aceptó cerca de una cuarta parte. Sobre una muestra de 600 trabajos, equivalente a casi 4 000 investigadores, The Economist encontró que 51% inició su carrera en China, frente a 29% en 2019. En Estados Unidos la proporción cayó de cerca de 20% a 12% (véase gráfica 1).

2) El dominio chino también aparece en la formación de origen. 9 de las 10 instituciones de licenciatura más frecuentes entre los autores de NeurIPS 2025 estaban en China. Tsinghua University aportó 4% del total analizado, mientras el Massachusetts Institute of Technology (MIT), la institución estadounidense mejor ubicada, aportó 1%.
3) La influencia china pesa incluso dentro del ecosistema estadounidense. Entre los autores afiliados a instituciones de Estados Unidos, 35% tenía una licenciatura china, la misma proporción que quienes tenían una estadounidense. Además, entre 483 colaboradores del Generative Pre-trained Transformer 5 (GPT 5) de OpenAI, 15% contaba con al menos un grado obtenido en una institución china.
4) China no solo forma más talento, también dispone de una base más amplia para reproducirlo. Según Digital Science, ya reúne más investigadores activos en inteligencia artificial que Estados Unidos, Reino Unido y Europa juntos. Dentro de esa comunidad, 47% sigue en etapa estudiantil, frente a cerca de 30% en Occidente. A escala nacional, alrededor de dos quintas partes del alumnado universitario chino cursa ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, el doble de la proporción estadounidense (véase gráfica 2).

5) La retención y el retorno también se movieron a favor de China. Entre los autores de NeurIPS con licenciatura obtenida en ese país, la permanencia interna pasó de cerca de un tercio en 2019 a 58% en 2022 y 68% en 2025. Entre quienes realizaron posgrados en el extranjero, el retorno subió de 12% a 28%. Ese giro coincide con programas como Qiming, que ofrecen más de 700 000 yuanes, equivalentes a 100 mil dólares, además de apoyo para investigación y vivienda, mientras Purdue University canceló más de 100 ofertas de posgrado, en su mayoría dirigidas a estudiantes chinos.
6) Meta, empresa tecnológica estadounidense, integró un laboratorio de superinteligencia cuya lista filtrada señalaba que la mitad del personal provenía de China. Además, ninguno de los principales contribuidores de la inteligencia artificial DeepSeek R1 tenía grados obtenidos fuera de China. Con la métrica basada en autores de NeurIPS, 37% de los principales investigadores del mundo trabaja en organizaciones chinas y 32% en estadounidenses.
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Es preciso subrayar la importancia del personal calificado en el desarrollo de las tecnologías de vanguardia, particularmente aquellas fundadas en la programación. La ventaja que China ha construido en ese campo se aúna a su ventaja en términos de efectos de red, y consolida posiciones de liderazgo en inteligencia artificial. Un tema central es la competencia en los ámbitos militares, que, de acuerdo a las tendencias actuales, serán los definitivos en la disputa por la hegemonía mundial.

