A New Idea to Save the Climate? Dam the Bering Strait
Zhong, Raymond [2026], "A New Idea to Save the Climate? Dam the Bering Strait", The New York Times, New York, 24 de abril, https://www.nytimes.com/2026/04/24/climate/amoc-bering-strait-dam.html
Raymond Zhong es un periodista de The New York Times. Escribe sobre la relación entre el humano y la naturaleza, usualmente desde la perspectiva de los estudios científicos. Los temas de sus artículos versan sobre investigaciones de ciencias de la tierra y ciencias ambientales, además de hablar de las personas que las realizan.
Un estudio, publicado en la revista Science Advances, plantea la idea de construir una presa a lo largo del Estrecho de Bering (dato crucial 1) para evitar el colapso de una importante red de corrientes marítimas. Los autores del estudio son dos científicos holandeses: Jelle Soons y Henk A. Dijkstra. La investigación fue una prueba de concepto y no un plan de acción. Lo último se debe a que no detallan cómo podría construirse está presa, ni los posibles efectos adversos que podría tener.
La red de corrientes a la que se refiere el estudio es la Atlantic Meridional Overturning Circulation (AMOC). Esta juega un papel central en la regulación de la temperatura de la Tierra. Lo anterior se explica ya que transporta agua caliente y salada desde los Trópicos a través del Atlántico, pasando por la Costa este de Estados Unidos y llegando hasta Europa. Ahí libera su calor en el aire lo cual ayuda a regular la temperatura en Reino Unido y los países nórdicos. El agua salada se hunde y circula hacia el Sur, donde afecta patrones de lluvia en África y América del Sur.
La destrucción del ambiente ha ocasionado el debilitamiento de la AMOC. Esto se debe a que el hielo tanto del Ártico como de Groenlandia se está derritiendo, liberando agua dulce al Océano Atlántico y disminuyendo su salinidad. Lo anterior evita que el agua se hunda cuando llega al Norte y que por ende menos agua sea transportada desde los Trópicos. La consecuencia de esto último es que las corrientes se vuelven cada vez más lentas y están en peligro de colapsar. Si dicho colapso sucede, el Norte de Europa se enfriará; además, los niveles del mar en la Costa Este de Estados Unidos aumentarán. En el caso de África y América del Sur habrá regiones donde se vivirán sequías mientras que en otras se presentarán inundaciones.
Por el Estrecho de Bering pasan grandes cantidades de agua dulce que van desde el Océano Pacífico hasta el Océano Ártico y terminan en el Atlántico. Según modelos diseñados por los científicos holandeses, la construcción de una presa podría disminuir la cantidad de agua dulce en el Atlántico. Lo anterior ayudaría a mantener los niveles de salinidad de este océano. Los investigadores destacan que la solución preferible ante la catástrofe climática es la reducción de combustibles fósiles, pero la presa en el Estrecho de Bering sería una solución alternativa. Por otro lado, si el nivel de deterioro de la AMOC es muy elevado la presa podría aportar más al colapso de las corrientes.
Lo anterior es relevante ya que es difícil medir el deterioro de esta red de corrientes. Según Aixue Hu, quién es un científico climático que trabaja en el Centro nacional de investigaciones atmosféricas en Colorado, no se sabe que tan cerca está la AMOC de colapsar. Algunas predicciones indican que su desaparición se suscitará a finales de siglo, pero no son datos certeros. A pesar de esto Aiuxe Hu indica que vale la pena explorar la idea de la presa en el Estrecho.
Otros investigadores no tienen una visión tan positiva del estudio de los científicos holandeses. Uno de ellos es Thomas Haine, quién es experto en ciencias planetarias y ciencias de la tierra. Según este especialista los datos del estudio no proveen suficientes certezas. Además, destaca los posibles efectos de la presa para la industria pesquera y el paso de barcos.
1) La presa en el Estrecho de Bering tendría que medir un total de 50 millas de largo.
El artículo muestra una posible forma de adaptación ante los retos que presenta el cambio climático. A pesar de que los científicos recomiendan la disminución de combustibles fósiles, este tipo de estudios muestran una forma de prepararse para lo peor. Además, cabe destacar que estas formas de adaptación presentan nuevos retos y límites al capital. Lo anterior se ve en cómo la presa podría afectar el comercio marítimo y la industria pesquera.
La disonancia cognitiva se amplifica e impide ver lo evidente: que las únicas posibilidades reales y viables parten de dos premisas: reducir el consumo global de energía y abandonar los combustibles fósiles ¿Habrá tiempo aún para adaptarse en cuestiones tan gigantescas como el aumento de las temperaturas planetarias y el agotamiento de las corrientes marinas?

