Wall Street se alía con el Pentágono para construir centros de datos

Cita: 

Seidman, Derek [2026], "Wall Street se alía con el Pentágono para construir centros de datos", CTXT. Contexto y Acción, 14 de mayo, https://ctxt.es/es/20260501/Politica/53397/centros-de-datos-ejercito-est...

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Jueves, Mayo 14, 2026
Tema: 
Empresas de Wall Street invierten en la centros de datos para la guerra
Idea principal: 

    Derek Seidman es escritor, investigador e historiador y vive en Búfalo, Nueva York. Colabora habitualmente con Truthout y escribe para LittleSis.


    Wall Street financiará megacentros de datos en bases del ejército de Estados Unidos (datos cruciales 1 y 2). Esa infraestructura aportará capacidad de cómputo a sistemas militares basados en inteligencia artificial (IA), como enjambres de drones, simulaciones avanzadas, análisis operativo en tiempo real y vigilancia. El giro es claro: capital privado y tecnología comercial empiezan a sostener funciones de combate. Roberto J. González, académico de la Universidad Estatal de San José, confirma el riesgo central de este modelo: acciones letales más rápidas y mecanismos de control más amplios.

    Acuerdos sobre centros de datos del Ejército

    El ejército de Estados Unidos autoriza el uso de terrenos de sus bases para centros de datos privados. El mecanismo combina arrendamientos de uso mejorado, defensa nacional o interés público, y una orden ejecutiva de Donald Trump que acelera permisos federales (dato crucial 3). El suelo militar ya no aparece como espacio poco usado, sino como plataforma para negocios de cómputo a gran escala. El sitio de noticias militares Task & Purpose reporta nuevos contratos en camino, y Dan Driscoll, Secretario del ejército, presenta la iniciativa como un paso inédito para el Pentágono.

    Dominio militar de la IA

    Pete Hegseth, secretario de Defensa, impulsa el "dominio militar estadounidense en IA" y coloca al sector privado como soporte técnico de esa prioridad. Esa ruta toma forma con el Centro de operaciones de datos del ejército (ADOC), creado para integrar información dispersa de operaciones globales y reducir el tiempo entre detectar un objetivo y atacarlo.

    Roberto J. González ubica el riesgo en el desarrollo y uso de drones autónomos y sistemas que cruzan datos personales para elegir blancos. Military Times, medio especializado en asuntos militares, relacionó Maven, inteligencia artificial del Pentágono creada por Palantir, con el bombardeo de una escuela en Irán donde murieron 155 personas.

    Acuerdo ventajoso

    El proyecto de Fort Bliss inquieta a los habitantes de El Paso porque sumaría otro gran centro de datos en una zona donde el agua y la electricidad ya son recursos escasos (dato crucial 4). Tyson Slocum, director del Programa de energía de Public Citizen, advierte que rentar suelo militar a empresas privadas por debajo del valor real trasladaría beneficios públicos a promotores privados.

    Estados Unidos defiende el acuerdo porque las compañías pagarían la obra y asumirían el riesgo financiero, pero la crítica apunta al costo oculto: las bases toman electricidad de redes locales y, como existen instalaciones militares en los 50 estados, cualquier planta conectada podría justificarse como necesaria para la “seguridad nacional”, incluso si usa combustibles fósiles. La evaluación de la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA) definirá si ese impacto recaerá sobre la comunidad.

    Un ecosistema tecnológico más amplio

    El centro de la industria militar ya no gira solo alrededor de empresas contratistas como Lockheed Martin y Boeing, sino también de firmas financieras, capital privado y compañías vinculadas a datos, infraestructura digital y fabricación estratégica (dato crucial 5). Esa red no se limita a centros de datos: el ejército de Estados Unidos también explora acuerdos similares para minerales críticos y otros procesos industriales. La lógica es clara: las finanzas privadas no solo financian edificios de cómputo, sino buena parte de la cadena que sostiene la IA, desde energía hasta infraestructura física.

    Resistencia

    Aunque los centros de datos se presentan como inevitables, comunidades de Estados Unidos ya frenan proyectos y fortalecen una resistencia local contra su construcción imprudente.

Datos cruciales: 

    1) A finales de marzo de 2026, el ejército de Estados Unidos anunció dos centros de datos a hiperescala: uno en la base militar Fort Bliss, en Texas, y otro en la instalación Dugway Proving Ground, en Utah. Ambos quedarán financiados, construidos y operados al 100% por el sector privado, bajo contratos de arrendamiento de 50 años.

    2) En Texas, Carlyle, firma financiera de capital riesgo con inversiones en centros de datos, construirá y gestionará el complejo de Fort Bliss, que ocupará 560 hectáreas de terreno militar, iniciará operaciones en 2027, contará con capacidad de 3 gigavatios y consumirá más electricidad que los 460 mil usuarios de la empresa local El Paso Electric. En Utah, CyrusOne, operadora de centros de datos, construirá el complejo de Dugway Proving Ground con respaldo de firmas financieras e inversoras como KKR, Global Infrastructure Partners y BlackRock; ese proyecto ocupará aproximadamente 486 hectáreas y está previsto para operar en 2029.

    3) Los arrendamientos de los centros de datos del ejército de Estados Unidos durarán 50 años y el promotor privado asumirá el 100% del riesgo financiero de construcción. Además, el ejército solicitó contratos para otros proyectos en Fort Hood, Texas, y Fort Bragg, Carolina del Norte, donde algunos posibles emplazamientos quedarían a menos de una milla de zonas civiles y a media milla de viviendas civiles.

    4) Carlyle, firma financiera de capital riesgo que construye el centro de datos de Fort Bliss, gestiona 475 mil millones de dólares en activos y fue cofundada por David Rubenstein. KKR, firma inversora vinculada a CyrusOne, gestiona 744 mil millones de dólares y también invierte de forma importante en centros de datos a escala mundial.

    5) BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo y dirigida por Larry Fink, administra 14 billones de dólares en activos. Su filial Global Infrastructure Partners participa en CyrusOne, empresa que construye el centro de datos de Dugway Proving Ground, y BlackRock también invierte en infraestructura energética, servicios públicos y centros de datos, incluida su copropiedad en Aligned Data Centers. En 2025, la firma adquirió una cartera global de puertos que incluía dos puertos del Canal de Panamá.

Nexo con el tema que estudiamos: 
    La fusión entre las grandes tecnológicas y las fuerzas armadas estadounidenses no se limita a las tecnologías de guerra y control social, sino que comprende la construcción de infraestructuras físicas y grandes negocios financieros. Asistimos al fortalecimiento del complejo militar industrial por las vías de la finanza y la alta tecnología: una verdadera oligarquía armada hasta los dientes.