Going global 3.0. A new generation of Chinese companies is expanding around the world

Cita: 

The Economist [2026], "Going global 3.0. A new generation of Chinese companies is expanding around the world", The Economist, 17 de enero, https://www.economist.com/business/2026/01/13/a-new-generation-of-chines...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Martes, Enero 13, 2026
Tema: 
El modelo de implantación física y redes globales en la tercera ola de internacionalización corporativa de China
Idea principal: 

    Se analiza la evolución y las características actuales de la internacionalización de las empresas de China. La exposición se organiza mediante una introducción histórica sobre las etapas previas de globalización y un análisis detallado de las estrategias operativas y los desafíos regulatorios contemporáneos. A diferencia de los periodos anteriores, la adopción de un modelo con mayor arraigo físico y la diversificación hacia sectores de alta tecnología definen el panorama actual.

    La nueva etapa de expansión comercial de las corporaciones chinas abarca múltiples sectores industriales y se distribuye tanto en economías desarrolladas como en vías de desarrollo. Los negocios de este país compiten en mercados internacionales mediante marcas de consumo directo y servicios avanzados de inteligencia artificial. Este fenómeno responde en primer lugar al deterioro de las condiciones económicas internas, donde el estancamiento y la competencia de precios redujeron los márgenes de ganancia. En segundo lugar, el proceso se debe al aprendizaje de las capacidades de innovación que las empresas locales adquirieron al observar a las multinacionales extranjeras en su propio territorio (datos cruciales 1 y 2).

    Históricamente, el proceso de internacionalización registró tres fases diferenciadas. La primera ola comenzó en la década de 1990 con la exportación de bienes manufacturados baratos que competían por precio pero sufrían una percepción de baja calidad. La segunda ola llegó a mediados de la década de 2010 y se caracterizó por adquisiciones masivas de activos financieros y hoteleros por parte de grandes conglomerados privados, un modelo que fracasó debido al sobreendeudamiento y al bloqueo de los gobiernos occidentales. En paralelo, las firmas estatales ejecutaron obras de infraestructura en el Sur Global mediante la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Finalmente, la tercera ola actual muestra a las empresas privadas liderar la expansión con marcas competitivas para generar una rentabilidad superior fuera de sus fronteras (dato crucial 3).

    Juego terrestre

    Las corporaciones transformaron su estructura operativa para consolidar su permanencia en el extranjero. El modelo tradicional centralizaba la producción y el personal en el territorio de origen, lo que limitaba la inversión directa en los países receptores. La estrategia actual promueve la construcción de infraestructura física en el exterior a través de fábricas, centros de datos y redes de tiendas minoristas. Este cambio operativo mitiga los efectos de las barreras arancelarias de Occidente y los costos laborales internos (datos cruciales 4 y 5).

    La gestión del capital humano también experimentó una transición hacia la contratación de trabajadores locales. Las empresas sustituyeron de forma progresiva el traslado de personal nacional por empleados de los países de acogida en las áreas de ventas, servicios y relaciones públicas. De forma paralela, surgió un ecosistema de firmas de servicios profesionales y de asesoría legal que facilita la adaptación de los negocios en los mercados internacionales (datos cruciales 6 y 7).

    Dolores de cabeza insoportable

    La expansión internacional enfrenta restricciones impuestas tanto por gobiernos extranjeros como por el propio estado de origen. En los países occidentales, las tensiones geopolíticas originaron regulaciones estrictas, auditorías y órdenes de desinversión forzada en sectores tecnológicos sensibles. Para disminuir estos riesgos de fiscalización, algunas firmas optaron por aislar sus plataformas digitales internacionales de sus matrices operativas.

    Por otra parte, el gobierno central de Pekín vigila las estructuras corporativas que desvían las utilidades hacia cuentas ubicadas fuera de su jurisdicción fiscal. Las autoridades tributarias exigen un mayor retorno de capitales gravables y supervisan el traslado físico de sedes corporativas hacia otros centros financieros internacionales. No obstante, el estado mantiene una postura favorable y disminuye las restricciones de inversión para los sectores que promueven marcas de consumo masivo sin implicaciones de seguridad nacional.

Datos cruciales: 

    1. La automotriz BYD expandió sus ventas externas hasta superar una quinta parte de su producción total, en comparación con la décima parte registrada en el año 2024.

    2. Las firmas chinas que cotizan en bolsa registraron facturaciones internacionales por un valor de 15 billones de yuanes (2.1 billones de dólares) durante el año 2024, lo que representó un incremento frente a los 11.6 billones de yuanes contabilizados en el año 2021.

    3. El margen operativo promedio de las corporaciones cotizadas dentro del territorio nacional cayó de 12.4% en el año 2019 a 11.2% en el año 2024.

    4. El volumen acumulado de inversión extranjera directa saliente representó 17% del Producto Interno Bruto de China en el año 2024, una proporción inferior ante 38% de Estados Unidos y 57% de Japón.

    5. La inversión de China en el extranjero equivale únicamente 4% del total de la inversión directa a nivel mundial.

    6. Las empresas comerciales incrementaron sus puntos de venta físicos, donde la cadena Miniso alcanzó más de 3 300 establecimientos internacionales y la tecnológica Xiaomi proyecta la apertura de 10 mil tiendas fuera de su país en un plazo de cinco años.

    7. Gráfica 1: Empresas Cotizadas, Ingresos Extranjeros en Billones de Yuanes

    Esta gráfica de línea temporal muestra la evolución de la facturación obtenida fuera del país por las empresas inscritas en la bolsa de valores desde el año 2002 hasta el año 2024. El indicador describe un crecimiento sostenido que se aceleró a partir del año 2015 y alcanzó su punto máximo de 15 billones de yuanes al cierre del periodo registrado

    Gráfica 2: Inversión Extranjera Directa en miles de millones de dólares
    Esta gráfica compara los flujos de capital mediante dos variables independientes denominadas entradas (inflows) y salidas (outflows) entre los años 2002 y 2024. Las inversiones salientes mostraron un pico pronunciado cerca del año 2016, seguido de un descenso y una posterior recuperación hacia el año 2024. Ilustra que el flujo de capitales emitidos hacia el exterior superó de manera definitiva al volumen de inversiones extranjeras recibidas en el territorio nacional.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    El artículo vincula la evolución corporativa con la lógica de crecimiento ilimitado. La transición actual hacia el arraigo físico en el extranjero (fábricas y centros de datos) confirma la hipótesis de que las corporaciones transnacionales (CTN) son la principal fuerza impulsora del metabolismo sistémico. Esta expansión espacial presiona de manera indirecta los recursos en las regiones de acogida para sostener la infraestructura digital y manufacturera.

    También se demuestra que las nuevas CTN ya no solo exportan bienes, sino que despliegan complejas redes operativas globales. Esta descentralización busca evadir barreras arancelarias y costos internos, mimetizando las prácticas extractivas de las multinacionales occidentales tradicionales para asegurar su supervivencia en el mercado. Además, se muestra un escenario de fragmentación donde las CTN aíslan sus plataformas para eludir auditorías occidentales, mientras su propio estado de origen intenta regular la fuga de capitales. Esta pérdida de control por parte de los marcos regulatorios internacionales agrava la inestabilidad institucional y reduce la capacidad global para gestionar las crisis ambientales y sociales antes de llegar a situaciones límite.

    El artículo ilustra los procesos de escalamiento de las corporaciones con sede en China, que se colocan como líderes en un número creciente de actividades. Este fortalecimiento es un factor central de la disputa hegemónica, señalando el ascenso de China como potencia que construye una nueva forma de hegemonía.