Oil majors return to Alaska as US state becomes 'world's hottest play

Cita: 

Smyth, Jamie, Eva Xiao y Malcolm Moore [2026], "Oil majors return to Alaska as US state becomes 'world's hottest play'", Financial Times, London, 11 de mayo, https://www.ft.com/content/269cf8eb-d303-4656-b1a1-fc276db55a3f?syn-25a6...

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Lunes, Mayo 11, 2026
Tema: 
Petróleo en Alaska: oportunidad energética y factura ambiental
Idea principal: 

    Jamie Smyth es editor de energía para Estados Unidos en Financial Times. Trabaja en la oficina de Nueva York y coordina a un equipo encargado de cubrir los sectores de petróleo, gas y energías renovables en Estados Unidos. Antes ocupó cargos como corresponsal farmacéutico en Estados Unidos, corresponsal en Australia y corresponsal en Irlanda para el mismo medio.

    Eva Xiao supervisa el equipo de datos de Financial Times en Estados Unidos y cubre temas de política, negocios y clima. En 2024 ganó, junto con otros colegas, un Sigma Award por una investigación sobre mezquitas en China. Antes, trabajó como corresponsal extranjera para The Wall Street Journal en Hong Kong y para Agence France-Presse en Pekín. En 2021, una de sus historias para The Wall Street Journal formó parte de una serie finalista del Premio Pulitzer.

    Malcolm Moore es editor de energía de Financial Times. Antes dirigió FT Edit, fue corresponsal extranjero en Italia y China, y trabajó como editor en las secciones de Reino Unido y tecnología del mismo medio.


    El Ártico de Alaska vuelve a la agenda petrolera porque el gobierno de Donald Trump abrió más espacio para perforar y las compañías petroleras buscan nuevas reservas. Shell, ExxonMobil, Repsol, ConocoPhillips y Santos ven en la región una apuesta difícil, pero útil por su salida al Pacífico y su cercanía con mercados asiáticos (dato crucial 1).

    Para Shell y ExxonMobil, el regreso tiene un peso particular por su salida previa de Alaska. Shell carga con una campaña fallida que terminó entre pérdidas y presiones por protestas ambientales, por eso intenta presentar su retorno como una exploración menos riesgosa, ubicada en tierra firme y en una zona ya conocida por la industria. ExxonMobil vuelve después de concentrar su expansión en otros países.

    A esa apuesta económica la acompaña una factura ambiental y política. Sierra Club, organización ambientalista de Estados Unidos, advierte que las nuevas perforaciones llevaría más presión industrial a una zona ártica poco intervenida (datos cruciales 2 y 3). Además, como estos proyectos dependen del respaldo oficial a la extracción de petróleo, un cambio de gobierno en Estados Unidos podría frenar permisos, elevar controles y convertir parte de esas inversiones en activos varados, es decir, proyectos que dejan de ser viables antes de recuperar su costo.

Datos cruciales: 

    1) ExxonMobil, ConocoPhillips, Shell, Repsol y Santos, empresas petroleras, pagaron 163 millones de dólares en la subasta de derechos de exploración petrolera de marzo para operar en la Reserva nacional de petróleo de Alaska, territorio federal de Estados Unidos con 8 800 millones de barriles recuperables estimados. Los permisos cubren más de 1 millón de acres en North Slope, Alaska, Estados Unidos, una superficie equivalente a más de 4 047 millones de metros cuadrados.

    2) Pikka, proyecto petrolero ubicado en North Slope, Alaska, Estados Unidos, desarrollado por Santos y Repsol, costó 4 500 millones de dólares y busca producir hasta 80 mil barriles diarios. Willow, proyecto petrolero de ConocoPhillips en North Slope, Alaska, Estados Unidos, costó 9 mil millones de dólares y proyecta producir 180 mil barriles diarios a partir de 2029.

    3) Wood Mackenzie, grupo de investigación energética, calcula que la producción petrolera de Alaska cayó de más de 2 millones de barriles diarios en 1988 a 475 mil en 2024, aunque podría llegar a casi 750 mil en 2030 por Pikka, Willow y otros descubrimientos.

Nexo con el tema que estudiamos: 
    Alaska representa una de las principales fronteras de la explotación de combustibles fósiles del planeta, y ello en un doble sentido: como territorio rico en depósitos, impulsará de manera importante la producción petrolera; asimismo, es la puerta de entrada hacia el Ártico, que también contiene grandes cantidades de riquezas naturales y es una ruta que estimulará el comercio global. De ahí la importancia de la decisión tomada por el gobierno de Trump: son este tipo de decisiones estratégicas las que están llevando a acelerar la disipación del sistema (destrucción del ambiente), al tiempo que generan ingentes montos de ganancias.