The World Is About to Get a Preview of Life in 2035

Cita: 

Wallace-Wells, David [2026], "The World Is About to Get a Preview of Life in 2035", The New York Times, New York, 6 de mayo, https://www.nytimes.com/2026/05/06/opinion/el-nino-climate.html

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Miércoles, Mayo 6, 2026
Tema: 
El Niño 2026-2027: Consecuencias ambientales y políticas
Idea principal: 

    David Wallace Wells: periodista del New York Times. Escribe sobre ciencia, tecnología, cambio climático, el futuro del planeta y cómo lo habitaremos.


    El fenómeno denominado El Niño consiste en una ola de calor marítima en el Océano Pacífico que genera cambios de temperatura globales. Este evento climático puede llegar a ocasionar cambios en los patrones de los huracanes y de los vientos, que conducirían a sequías, lluvias fuertes, inundaciones, calores extremos y reducciones de las cosechas. Científicos indican que El Niño que se está desarrollando a lo largo del presente año, y que tendrá su punto culmine a finales del próximo año, será especialmente catastrófico. Lo último debido a que llega en un periodo de altas temperaturas globales causadas por el cambio climático.

    Este tipo de fenómenos climáticos se han visto a lo largo de la historia de la humanidad, incluso antes de que los científicos los empezaran a modelar. Desde hace cientos de años, pescadores peruanos han observado lo que hoy denominamos como El Niño. Algunos historiadores incluso han llegado a listar este evento climático como un factor a considerar en procesos como el colapso de dinastías egipcias, de civilizaciones en el actual Perú y también en la Revolución Francesa.

    Es probable que el que se está desarrollando en este momento será El Niño más intenso históricamente desde el que se vivió en 1877. Este último tuvo efectos tan devastadores que historiadores climáticos como Mike Davis lo han denominado “el holocausto del periodo victoriano tardío”. Para rastrear el impacto de este El Niño histórico Davis siguió los viajes del presidente estadounidense Ulysses Grant a países como Egipto, India y China. En todas estas regiones Grant describe la presencia de sequías y hambrunas. Estos mismos efectos se extendieron a lugares como Filipinas, Brasil, Corea y a lo largo de África. Lo anterior ocasionó una gran cantidad de muertos en esas regiones del Sur global (dato crucial 1).

    También hubo epidemias en estas mismas poblaciones debilitadas por el hambre. Lo anterior en la misma mitad de siglo XIX donde habían desaparecido virtualmente las hambrunas y las enfermedades de Europa. Los europeos aprovecharon este debilitamiento generalizado del sur global para expandir su poderío, lo cual ocasionó actos de crueldad colonial que exacerbaron aún más los efectos de El Niño.

    El Niño que se desarrollará en los próximos 18 meses representará un aumento repentino de la temperatura global que llevará la Tierra a niveles de calentamiento nunca antes vistos. Por lo anterior, es probable que 2027 sea el año más caliente en la historia de la humanidad (dato crucial 2). Cabe destacar que el calentamiento global suele medirse en periodos de largo plazo y no por aumentos repentinos anuales. A pesar de esto, este El Niño nos permitirá ver cómo será la vida a partir de 2035 si es que continua la tasa de calentamiento actual. Lo anterior será importante para esclarecer ciertos debates dentro de la investigación sobre calentamiento global, además de probar lo preparados que estamos y las posibles respuestas por parte de la humanidad ante el cambio climático.

    Respecto a los debates científicos, algunos sectores piensan que el fenómeno climático que se verá en 2027 es una prueba de que los científicos han estado subestimando las tasas de crecimiento de la temperatura global. Esto según un equipo liderado por el investigador James Hansen. Por ende, lo que se verá en los próximos meses podría indicar que los modelos convencionales de predicción climática están mal calibrados. Lo anterior implicaría que nos dirigimos a un calentamiento mucho peor de lo que ha indicado la mayoría de la comunidad científica.

    El Niño que se está desarrollando actualmente también nos indicará lo preparados que estamos globalmente para las catástrofes que acompañan el aumento de las temperaturas. En caso de que haya sequías en África se empeorará el problema de las hambrunas en el continente, el cual ya está en un punto históricamente grave. También es posible que se vean incendios similares a los que hubo en 2019-2020 en Australia, la cuestión es si tendrán el mismo costo humano. En países como Brasil, otros El Niño más débiles han ocasionado desplazamientos por inundaciones. Finalmente se verá si las olas de calor en Estados Unidos serán menos mortales que en otras ocasiones. Todo esto en un contexto donde hay cada vez más muertes por desastres climáticos (dato crucial 3) .

    Finalmente el incremento repentino de las temperaturas mostrará la respuesta de la opinión pública frente al cambio climático. Antes se pensaba que las temperaturas en aumento ocasionarían una creciente preocupación en torno al tema del calentamiento global. Lo que se ha demostrado en los últimos años es que las preocupaciones apocalípticas del público se han desplazado hacia otros temas como el desarrollo de la IA, las pandemias, la creciente desigualdad, las tasas de fertilidad y la crisis de la democracia en Estados Unidos. Los debates sobre cambio climático han reducido su presencia tanto en los medios como en la política.

    A pesar de lo anterior el cambio climático se ha mantenido como una de las principales preocupaciones de los estadounidenses e incluso es mayor que en las dos décadas pasadas. El problema es que la importancia que se le ha dado en la opinión pública no se ha traducido en acción política efectiva. Un ejemplo de lo anterior es la poca relevancia que ha tenido el calentamiento global en los programas políticos del Partido Demócrata estadounidense. Lo anterior se demuestra en el hecho de que quienes respaldaron a Joe Biden en su campaña presidencial veían al cambio climático como parte de los cinco problemas más importantes en la agenda política, pero durante su presidencia lo empezaron a ver como poco prioritario.

    Algunos escritores de temas ambientales, como Bill McKibben, han predecido que El Niño que se desarrollará en los próximos meses llevará a que el cambio climático vuelva a ser importante en el discurso público. Mientras tanto, Jeva Lange, quien escribe sobre política climática en la publicación Heatmap, considera que habrá problemas para la política climática debido a que las lluvias que ocasionará El Niño tendrás efectos benéficos para algunas regiones estadounidenses que actualmente atraviesan sequías, ayudando a que los megaincendios tengan menores alcances; paradójicamente, esos "beneficios" pueden impedir que se implementen las políticas de adaptación necesarias. También, el hecho de que El Niño es un fenómeno natural que se ha presentado en el pasado y que ya no ocasiona daños tan catastróficos como antes puede disminuir su peso dentro del discurso público.

    Los científicos suelen sobrestimar el peso político de los desastres naturales. La mayoría de personas suele procesar estos últimos normalizándolos, como ha sucedido en el caso de los incendios en Los Ángeles, las muertes por olas de calor o las inundaciones en España y Brasil. Por otro lado, la guerra contra Irán ha mostrado cómo la dependencia en torno a los combustibles fósiles ha llevado a incrementos en el precio de la comida y la energía. Tal vez son estos tipos de problemáticas las que llevarán al cambio climático a tener nuevamente una relevancia en el discurso político.

Datos cruciales: 

    1) En India, China y Brasil las muertes fueron entre 31.7 millones y 61.3 millones. Al menos 10 millones solamente en India.

    2) El científico James Hansen ha sugerido que la temperatura promedio global llegará a 1.7 grados más que el estándar pre-industrial.

    3) Según EM-DAT, la cual es una base de datos de desastres climáticos que todavía está incompleta pero es ilustrativa, entre 2022 y 2024 más de 59 mil personas han muerto por temperaturas extremas, 20 veces más que en la década pasada.

Nexo con el tema que estudiamos: 

    El Niño 2026-2027 dará pruebas contundentes sobre la pertinencia y fiabilidad de los modelos climáticos actuales. Muchos indicadores y estudios sobre el tema muestran que tales modelos están construidos a partir de subestimaciones que no captan la velocidad de la destrucción del ambiente. De forma paradójica, tanto los avances en el conocimiento como las constataciones acerca del agravamiento de las consecuencias de los fenómenos catastróficos extremos, no parecen suficientes para movilizar a las sociedades en pro de soluciones reales que detengan o al menos hagan más lenta la trayectoria catastrófica del capitalismo. Y en ello juegan un papel importante, las formas oscilantes que dichos fenómenos adquieren, permitiendo que las posiciones, las políticas y las acciones negacionistas y retardistas se fortalezcan. Sobre esas bases, el escenario más plausible para 2035 es el de un agravamiento radical de la destrucción del ambiente y sociedades mal o nulamente preparadas para hacer frente a las catástrofes en curso y cuyos efectos deletéreos se acumulan desde hace décadas.

    El artículo de opinión es importante ya que se relaciona con una de las manifestaciones de la destrucción ambiental actual, la cual es el agravamiento de fenómenos climáticos como El Niño. Además es interesante el planteamiento del autor en torno a cómo la guerra contra Irán puede revivir la preocupación ambiental debido al efecto que ha tenido sobre las empresas petroleras y los precios de mercancías básicas. De esta forma el escrito también nos da herramientas para pensar las fronteras a las que se enfrentan estas empresas para lidiar con temas como el precio de la vida cotidiana y cómo estas mismas problemáticas son fundamentales para construir una alternativa política que pueda combatir la destrucción ambiental.