Corporate concentration. Beware the top-heavy economy
The Economist [2026], "Corporate concentration. Beware the top-heavy economy", The Economist, 11 de julio, https://www.economist.com/business/2026/07/06/beware-the-top-heavy-economy
The Economist es una publicación semanal en lengua inglesa, con sede en Londres, que aborda la actualidad de las relaciones internacionales y la economía mundial. Publicó su primer número el 2 de septiembre de 1843 bajo la dirección de James Wilson. Aunque por razones históricas se define a sí misma como un periódico, su formato actual se asemeja al de una revista.
En el ámbito empresarial, la concentración del capital se articula mediante fusiones entre compañías, rondas de capital de riesgo para empresas emergentes y proyectos nuevos de inversión extranjera directa, que construyen instalaciones desde cero en otro país. La inteligencia artificial (IA) conecta estas operaciones porque requiere programas, capacidad informática, centros de datos e inversiones. Su base financiera se encuentra en las inversiones de las empresas estadounidenses (dato crucial 1). El efectivo, las ganancias y las cotizaciones facilitan comprar competidores, emitir acciones y contraer deuda (dato crucial 2).
La política favorece la expansión de las grandes empresas por dos vías relacionadas. Por un lado, la administración estadounidense muestra mayor tolerancia hacia las megafusiones y Unión Europea flexibiliza sus criterios para facilitar acuerdos entre empresas que compiten en sectores estratégicos (dato crucial 3). Por otro, los gobiernos proteccionistas utilizan aranceles y subsidios para impulsar la construcción de nuevas plantas industriales y trasladar parte de la producción a sus propios territorios o a países aliados. Estas medidas refuerzan la concentración empresarial porque reducen los obstáculos para adquirir otras compañías y proporcionan recursos para ampliar la capacidad productiva.
En un entorno marcado por la incertidumbre política y los cambios tecnológicos, directivos e inversionistas interpretan que una empresa de mayor tamaño puede resistir mejor las presiones externas. Sin embargo, el tamaño no aumenta las probabilidades de éxito de una fusión. El riesgo surge cuando una compañía adquiere otra mediante una megafusión y compromete grandes cantidades de deuda para financiar la operación. Si la adquisición fracasa, la empresa compradora debe seguir pagando esa deuda, aunque la operación no genere el valor esperado.
Cuando pocas compañías concentran una parte considerable del valor bursátil, el fracaso de una adquisición puede afectar la estabilidad financiera de la empresa compradora y extender sus consecuencias a los mercados, los consumidores, los trabajadores, los pequeños proveedores y los gobiernos (datos cruciales 4 y 5). La búsqueda de escala fortalece a las grandes corporaciones, pero también concentra riesgos económicos y reduce la confianza pública.
1) El 12 de junio, SpaceX, fabricante de cohetes de Elon Musk, recaudó 86 mil millones de dólares mediante la mayor salida bursátil registrada. Cuatro días después anunció la compra de Cursor, empresa emergente que desarrolla herramientas de programación con inteligencia artificial, por 60 mil millones de dólares. Ese mismo día, DeepSeek, laboratorio chino especializado en inteligencia artificial, informó que obtuvo 7 mil millones de dólares en financiamiento, la cuarta cantidad más alta registrada en China para una empresa emergente.
2) Dealogic, proveedor de datos sobre fusiones y adquisiciones, registró que las megafusiones empresariales superiores a 10 mil millones de dólares representaron 48% del valor total de las operaciones contabilizadas durante el año. PitchBook, proveedor de datos sobre financiamiento empresarial, indicó que las operaciones superiores a un mil millones de dólares concentraron 61% del dinero destinado a empresas emergentes. En 80% de esas operaciones participó como inversionista una empresa ya establecida.
3) FDI Markets, servicio que registra inversiones nuevas construidas desde cero en otros países, calculó que, a escala mundial, los proyectos de inversión extranjera directa superiores a un mil millones de dólares representaron 42% de todos los proyectos registrados desde el comienzo de 2024. Entre 2016 y 2018 representaron 28%.
En 2025, Estados Unidos fue el principal país de origen y destino de esas inversiones. Además, 14 de las 15 empresas emergentes que recibieron los mayores financiamientos desde 2024 tenían su sede en Estados Unidos, y 44 de las 71 megafusiones registradas desde 2025 tuvieron como comprador a una empresa estadounidense.

4) En 2026, Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle, cinco grandes empresas tecnológicas estadounidenses, podrían destinar 800 mil millones de dólares a la construcción de centros de datos.
5) En Estados Unidos, 10% de las empresas que cotizan en bolsa y tienen mayor valor de mercado reúne más de 75% del valor total de todas las empresas cotizadas. Según Deutsche Bank, esta concentración es la más alta registrada en un siglo. Al mismo tiempo, solo 15% de los estadounidenses confía en las grandes empresas, aproximadamente la mitad de la proporción registrada en 2000.

-
El argumento liberal falla al explicar la importancia de la concentración de capital, en tanto opone monopolio y competencia, siendo que esas configuraciones de los mercados tienen una relación orgánica (la competencia conduce al monopolio por la vía de la concentración de capital. Así, resulta lógico que los "ganadores" de la competencia se fortalezcan hasta el umbral en que para las empresas nacientes sea más rentable ser compradas a altísimos precios, que seguir emprendimientos con futuro incierto. Uno de los rasgos del capitalismo en época de bifurcación es que la compra de empresas excede a la consolidación de nuevos actores. Y eso es lo que vemos formarse rápidamente en breves periodos en torno a las grandes corporaciones.

