El Niño may peak at the worst time for the Amazon – and it should worry us all
Watts, Jonathan [2026], "El Niño may peak at the worst time for the Amazon – and it should worry us all", The Guardian, London, 14 de agosto, https://www.theguardian.com/environment/2026/aug/14/el-nino-predicted-pe...
Jonathan Watts es un periodista británico y autor de “Cuando mil millones de chinos saltan: cómo China salvará el mundo o lo destruirá” y "Las muchas vidas de James Lovelock".
Por la combinación del cambio climático, provocado por la quema de combustibles fósiles y la deforestación, con el fenómeno natural de El Niño, la Amazonia enfrenta una sequía severa. Este fenómeno intensifica los eventos meteorológicos extremos en distintas regiones del mundo. Según la agencia meteorológica brasileña, se prevé que El Niño retrasará las lluvias, elevará las temperaturas, reducirá el caudal de los ríos y aumentará el riesgo de incendios, sobre todo entre octubre y diciembre de 2026, al final de la estación seca, cuando la vegetación se encuentra más áspera y los ríos registran sus niveles más bajos.
Las estimaciones indican que este episodio de El Niño podría ser el más intenso en 150 años. Sus efectos podrían prolongarse hasta marzo de 2027, debido al desfase entre el calentamiento del Pacífico y el aumento de las temperaturas en otras regiones. Europa enfrenta temperaturas récord, sequías e incendios. Asia registra olas de calor, inundaciones y tifones, mientras Canadá presenta incendios fuera de control y África se prepara para una caída de la producción de alimentos. En Oriente Medio también se registran récords locales de temperatura casi a diario, con un máximo de 51,2 °C en Al Dhafra, Emiratos Árabes Unidos.
Además de concentrar una enorme biodiversidad, la Amazonia regula las lluvias de las zonas agrícolas sudamericanas, genera corrientes de humedad conocidas como ríos voladores y absorbe grandes cantidades de dióxido de carbono. Aproximadamente una tercera parte de la superficie amazónica está degradada por la agricultura, la minería y el cambio climático, lo que incrementa su vulnerabilidad (dato crucial 1). Los episodios de El Niño de 1997-1998, 2015-2016 y 2023-2024 provocaron sequías, incendios, niveles mínimos históricos en los ríos y la muerte masiva de delfines y peces.
Aunque en 2025 la superficie afectada por incendios en la Amazonia alcanzó su nivel más bajo desde que comenzaron los registros en 1985, el bosque todavía no se recupera de los daños acumulados en años anteriores. Comunidades indígenas organizan brigadas contra incendios, mientras agricultores y ganaderos se preparan para la escasez de agua, el deterioro de los pastizales, el estrés térmico del ganado y menores cosechas de soya. En un grupo de WhatsApp de productores de carne del estado brasileño de Pará, se difundió una advertencia sobre los efectos de El Niño en la ganadería, particularmente el aumento de los costos de suplementación alimentaria y la posible reducción del aumento de peso y la producción de leche del ganado.
En conjunto, la conjunción de El Niño con las consecuencias acumuladas de la destrucción del ambiente crean un escenario amenazante para la reproducción de los hábitats, en el que destaca la situación de la Amazonia como uno de los territorios cuyo deterioro determinará los transformaciones irreversibles del sistema Tierra.
1) Naciones Unidas prevé que El Niño llevará a 49 millones de personas adicionales a enfrentar hambre aguda. Por ello, aumentar los equipos contra incendios solo atiende las consecuencias. Frenar la deforestación y reducir el uso de combustibles fósiles resulta indispensable para evitar que los próximos episodios superen la capacidad de adaptación de las comunidades y los productores.
La gráfica muestra las temperaturas del aire de 2023 a 2026 mostrando que todas están por encima del promedio del periodo 1991-2020

La gráfica muestra las temperaturas de la superficie del océano de 2023 a 2026 mostrando que todas están por encima del promedio del periodo 1991-2020

Mapa presentado los pronósticos de temperaturas para Europa y parte del Norte de África, mostrando que desde Francia e Italia, Europa occidental tendrá temperaturas superiores a 30 °C en agosto, pronóstico que se cumplió e incluso fue rebasado.

El problema ya no puede tratarse como una crisis local o temporal. Los efectos del calentamiento global y de fenómenos como El Niño alcanzan a todas las regiones, mientras la cooperación ambiental sigue rezagada frente a la magnitud del daño. Esta falta de coordinación resulta especialmente grave porque Estados Unidos y China, dos de los mayores emisores mundiales, mantienen un peso decisivo en las emisiones globales, al igual que grandes empresas petroleras como las llamadas Siete Hermanas, que continúan operando sin asumir responsabilidades proporcionales. Los gobiernos parecen aceptar que otras generaciones enfrentarán las consecuencias, pero esa salida pierde sentido cuando la degradación climática avanza más rápido que las respuestas políticas acercándonos al abismo climático.

