China in the Arctic. The promise and the pitfalls of China's new Arctic shipping route

Cita: 

The Economist [2026], "China in the Arctic. The promise and the pitfalls of China's new Arctic shipping route", The Economist, 22 de agosto

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Agosto 22, 2026
Tema: 
China y la Ruta de la seda polar: una alternativa ante los estrangulamientos marítimos
Idea principal: 

    El creciente interés de China por el Ártico, y en especial por la Ruta marítima del Norte (NSR, por su sigla en inglés), representa una alternativa para el reciente estrangulamiento marítimo en el canal de Suez. China quiere fortalecer la “Ruta de la seda Polar”, una ruta que atraviesa el Ártico por el norte de Rusia hasta llegar a Europa para conectar ambos continentes (Asia-Europa). De este modo, se disminuye el tiempo de traslado de las mercancías asiáticas al continente europeo en comparación con la ruta del canal de Suez (dato crucial 1).

    En 2018, el gobierno chino presentó planes para desarrollar rutas marítimas, minería e infraestructura en el Ártico, con la esperanza de aprovechar el rápido deshielo polar causado por el cambio climático. China y la Ruta de la seda polar se enfrentan a la resistencia de 7 de los 8 países que poseen territorios en el Ártico. La principal preocupación de estos países es que China esté trabajando en estrecha colaboración con Rusia en la región y que sus actividades puedan servir en el futuro para fines militares.

    El principal objetivo de China es despertar un mayor interés para la ruta septentrional entre gobiernos y empresas, quienes se encuentran alarmados por riesgos en el estrecho de Ormuz y por las amenazas para el transporte marítimo por los combatientes hutíes en el Mar Rojo. Japón anunció que revisaría sus políticas sobre el Ártico para promover esta ruta, mientras que empresas surcoreanas planean realizar un viaje de prueba a través del Océano Ártico, con el objetivo de hacer el trayecto en 18 días de Busan a Felixstowe.

    No es precisamente un paseo en trineo

    El cambio climático es, probablemente, el factor principal que está creando las condiciones para utilizar la NSR de forma más accesible. Se estima que cerca de 12% del hielo Ártico desaparece cada década. China defiende que esta ruta implica un menor consumo de combustible — lo cual resulta benéfico para el medio ambiente— y ofrece una mayor rentabilidad para las empresas que la utilizan. Además, las temperaturas del océano Ártico son favorables para productos tecnológicos sensibles al calor (dato crucial 2).

    No obstante, en esta ruta solo pueden navegar barcos con cascos reforzados, los cuales podrían requerir el escolta de rompehielos rusos de propulsión nuclear. Asimismo, las primas de seguros son más elevadas para la NRS que para el canal de Suez. Estas condiciones, incrementan los costos que reducen la ventaja de precio de la ruta septentrional. Por otro lado, los daños y las fallas de la maquinaria provocan casi la mitad de los incidentes marítimos registrados en las aguas árticas. Bellona, un grupo ambientalista noruego, advierte que eventuales derrames de combustible provocarían un daño severo y de difícil de limpieza debido a las condiciones de frío extremo y a la lejanía de los centros de respuesta ante emergencias.

    En el futuro, la NSR puede verse afectada por la creciente competencia entre países por controlar a los abundantes recursos minerales de la región. El Ártico, antes considerado una zona de paz, ha ido adquiriendo un carácter más militarizado en los últimos años. Donald Trump continúa amenazando con tomar Groenlandia y la OTAN busca disminuir la agresión rusa en su franco septentrional.

    Aún queda mucho por mejorar para que la NRS sea viable. Por ejemplo, el volumen de la carga en tránsito por esta vía fue de apenas 3.2 millones de toneladas en 2025 y el año anterior fue solo de 3 millones, lo que refleja un crecimiento y magnitud bajo en comparación con los 464 millones de toneladas que atravesaron por el canal de Suez.

    China y Rusia son los principales interesados en consolidar esta vía. Para Rusia, la NSR es fundamental para el envío de su petróleo y gas hacia China. Diversos países cuestionan si la NSR será viable para el comercio debido a los altos costos y las dificultades técnicas que presenta el Océano Ártico; sin embargo, ante un nuevo conflicto en Oriente Medio y el constante aumento de las temperaturas globales, estas dudas sobre la NSR podrían despejarse, dándole la razón a la estrategia de China.

Datos cruciales: 
    1) El buque portacontenedores del viaje del Dubái Tower, partió del puerto chino de Ningbo el 15 de agosto para iniciar el primer servicio regular de carga entre Asia y Europa a través del Océano Ártico. Sea Legend, la corporación propietaria del barco afirma que completará el trayecto de 5 mil km hasta Felixstowe, en la costa oriental de Gran Bretaña, en 20 días.

    2) El 16 de agosto de 2026, la medición más reciente disponible, el hielo del Ártico cubría 5.5 millones de kilómetros cuadrados. Esa superficie está muy por debajo de la extensión media del hielo en esa misma fecha durante los años comprendidos entre 1981 y 2010, aunque sigue estando por encima del mínimo histórico, registrado en 2012. En septiembre de 2012, el hielo se redujo a apenas 3.4 millones de kilómetros cuadrados.

Nexo con el tema que estudiamos: 
    La Ruta de la seda polar se convertirá en la nueva disputa comercial y geopolítica de las potenciales mundiales. Una ruta que lamentablemente parece como alternativa viable por los conflictos en Medio Oriente y el cambio climático, causante del derretimiento de los polos. El control de esta ruta y de la Antártida, se convertirá en otra lucha geopolítica de las tres principales potencias (China, Rusia y Estados Unidos). La conexión que esta ruta ofrece (conectar Asia y Europa), garantiza un traslado más corto y con bajos costos, en comparación con el canal de Suez, pero con un alto costo ambiental y peligros, que ambientalistas y otros países advierten. La Ruta de la seda polar tiene un transporte marítimo limitado, pero se cree que aumentará a niveles nunca antes vistos.