Can we electrify the world? Ambition moves from nerdish backwater to centre stage
Harvey, Fiona [2026], "Can we electrify the world? Ambition moves from nerdish backwater to centre stage", The Guardian, London, 20 de junio, https://www.theguardian.com/environment/2026/jun/20/electrification-take...
Fiona Harvey es una periodista ambiental británica que trabaja para el periódico The Guardian.
La transición hacia la energía eléctrica fue uno de los temas centrales de la cumbre climática COP 31. Los representantes de países como Turquía y Australia plantearon que sin este tipo de medidas los países no podrán cumplir con sus promesas del Acuerdo de París. Es por esto que propusieron que se impusiera una nueva meta para la electrificación de la energía global (dato crucial 1).
Muchos países se han resistido a comprometerse con la acción climática, priorizando la competencia geopolítica por sobre la cooperación climática. Estos países –incluyendo a Arabia Saudita e India– han rechazado las investigaciones científicas del panel intergubernamental de la cumbre, argumentando que éstas solo provienen de países ricos. Silvendra Michael, quien fue la represente de las las naciones de las islas del pacifico en la cumbre, argumentó que este cuestionamiento hacia las investigaciones es más una manera de defender sus intereses, riqueza y poder.
El financiamiento de acciones contra el cambio climático también ha sido obstaculizado. Ésto por la falta de ayuda internacional por parte de los países ricos, quienes priorizan en dirigir su gasto hacia aspectos militares. Lo anterior ha llevado a que se rehúsan a cumplir sus metas de financiamiento en torno a formas de adaptación frente al cambio climático. Además, en la COP 30 muchos de estas naciones se resistieron a reafirmar sus compromisos en torno a una transición ecológica.
Por otro lado, la electrificación del sistema energético global ha ganado viabilidad impulsada por la producción masiva de tecnologías limpias —como los vehículos eléctricos fabricados en China—, lo que ha reducido significativamente sus costos. En este sentido, expertos como Jan Rosenow destacan la elevada eficiencia energética y el sustancial ahorro económico que derivarían de esta transición (dato crucial 2).
Hay países que van más adelantados en la electrificación de sus sistemas energéticos, por ejemplo Japón y China (dato crucial 3). Otros países van mucho más rezagados, como Estados Unidos, Brasil e India (dato crucial 4). La causa de lo anterior es que a nivel global todavía se esté relativamente lejos de la meta implantada por la COP 31 (dato crucial 5). A pesar de ésto, varios países se han opuesto a las medidas de electrificación, en parte inspirados por el abandono de Estados Unidos de la política internacional climática. Esta oposición ha sido representada por los países del Golfo Pérsico, Rusia, India y Kenia.
1) La meta que propusieron Turquía y Australia supondría que 35% de la energía global venga de la electricidad para el año 2035
2) Jan Rosenow, investigador de la Universidad de Oxford, ha señalado que la energía eléctrica es 3 a 5 veces más eficiente que los combustibles fósiles. Además reduciría a la mitad el gasto energético, lo cual implica un ahorro que podría llegar al billon de dolares.
3) Japón está cerca de la meta recién implantada por la COP, con casi el 35% de su energía siendo generada por electricidad. En el caso de China esta cifra es de 30%
4) 22% de la energía de Estados Unidos es generada por electricidad. Mientras que en el caso de Brasil e India esta cifra es de 20%.
5) A nivel global la energía generada por electricidad representa el 21% del total producido.
El artículo es relevante ya que muestra cómo la electrificación del sistema energético global está siendo adoptada como una de las principales alternativas al uso de combustibles fósiles por parte de la política internacional. Ante esta situación, se tendría que plantear las consecuencias ambientales que también podría llegar a tener esta electrificación global. Se puede ver un reflejo de estas en la extracción de litio que se necesita para la producción de baterías. Por otro lado, también se podría cuestionar la viabilidad de esta estratégica debido a la accesibilidad de los recursos naturales para llevarla a cabo. Esto se puede observar en que el suministro de cobre no es suficiente para una generalización en el uso de vehículos eléctricos.

