Going through the motions. China is training up thousands of humanoid robots
The Economist [2026], "Going through the motions. China is training up thousands of humanoid robots", The Economist, 29 de agosto, https://www.economist.com/business/2026/08/23/china-is-training-up-thous...
El artículo examina la situación de la competencia entre China y sus rivales en el campo de los robots humanoides, centrando la atención en las dificultades para lograr fluidez, exactitud y eficiencia en los movimientos.
China entrenó a miles de humanoides. ¿A qué costo?
China avanzó en la fabricación de robots humanoides, pero sus programas de control limitaron su utilidad. El artículo examinó el costo de reunir datos para superar esa dificultad y el apoyo estatal al sector antes de consolidar un mercado comercial (dato crucial 1).
Los modelos de los humanoides contaron con pocos miles de millones de parámetros. El artículo estimó necesarios cientos de miles de millones para reproducir las funciones del cuerpo humano, una escala comparable con los modelos de lenguaje. Sin embargo, los textos de internet resultaron insuficientes para entrenar robots: manipular un vaso exigió información sobre posición, fragilidad y contenido.
Por ello, las empresas buscaron registros de experiencias físicas. Los datos de máquinas reales procedieron de robots controlados a distancia o autónomos. Los datos egocéntricos registraron movimientos humanos mediante sensores. Los primeros ofrecieron mayor utilidad, pues las diferencias entre extremidades humanas y mecánicas dificultaron transferir los segundos.
China amplió sus centros de entrenamiento para obtener datos de máquinas reales (dato crucial 2). En Wuhan, operadores humanos guiaron robots en tareas de cafetería, farmacia y fábrica. El proceso exigió instalaciones, personal y máquinas costosas; además, los errores redujeron la cantidad de registros aprovechables y elevaron el costo del entrenamiento (dato crucial 3).
Los gobiernos locales financiaron centros, compraron humanoides y vendieron los datos a fabricantes. Así sostuvieron la demanda de robots producidos en sus territorios y asumieron parte del costo de desarrollo (datos cruciales 4 y 5). La expansión industrial dependió, por tanto, de compras para entrenamiento antes de ofrecer máquinas útiles a otros compradores.
JD.com anunció pagos por registrar movimientos humanos (dato crucial 6). El uso de trabajadores y jóvenes desempleados amplió esa fuente de información. Sin embargo, los registros aprovechables requirieron etiquetado manual para identificar cada extremidad y acción. La experiencia china en etiquetado de imágenes ofreció un antecedente para organizar ese trabajo.
Se evalúa que China fabricará miles de robots inútiles esperando a que las siguientes generaciones sean capaces de realizar tareas de formas cercanas a las de los humanos. Los competidores estadounidenses buscaron reducir costos. Tesla utilizó sus almacenes; otras empresas recurrieron a videos o contrataron trabajadores de países con salarios inferiores a los chinos. La revista consideró probable la continuidad del liderazgo chino en recopilación de datos, pero juzgó improbable un mercado comercial de humanoides antes de 2030. Las previsiones de ventas reflejaron expansión productiva, sin garantizar utilidad tecnológica (dato crucial 7).
- Para 2026, el artículo estimó ventas de 50 mil humanoides en China: más del triple de 2025.
- Interact Analysis registró 53 centros de entrenamiento y otros 34 en construcción o planeación.
- El robot cafetero generó tres horas de registros aprovechables por cada ocho de actividad. El resto se descartó principalmente por errores que los ingenieros buscaron evitar en el aprendizaje. Corey Chan estimó un costo de entrenamiento de 500 a 700 yuanes por hora. Cada humanoide pudo costar hasta 100 mil yuanes (15 mil dólares). Otra estimación situó en 100 millones las horas necesarias para desarrollar un robot versátil.
- Cerca de 80% de los centros de entrenamiento contó con respaldo estatal.
- Según las estimaciones citadas, hasta 70% de los humanoides producidos en China durante enero-junio de 2026 pudo destinarse a entrenamiento: alrededor de 13 mil máquinas.
- JD.com anunció pagos a 100 mil empleados y 500 mil personas adicionales por registrar sus propios movimientos. El proyecto fijó una meta de 10 millones de horas de datos en dos años. El artículo describió el etiquetado manual como otra etapa, sin atribuir esos pagos a dicha tarea.
- Morgan Stanley proyectó ventas anuales cercanas a 450 mil humanoides en China para 2030. La gráfica 1 presentó esa trayectoria prevista, no ventas realizadas.
Gráfica 1. Ventas previstas de robots humanoides en China (2025-2030)
Miles de unidades

Fuente: tomado de The Economist, 29 de agosto de 2026, p. 52, con datos de Morgan Stanley Research.
Nota: 2025 corresponde a una estimación; las cifras de 2026 a 2030 son proyecciones de ventas.
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El desarrollo de robots humanoides es otro campo de competencia tecnológica entre China y Estados Unidos. El respaldo de los gobiernos locales permitió a empresas chinas financiar el entrenamiento y sostener la producción antes de contar con un mercado comercial. La ventaja china en la recopilación de datos dependió así del acceso a recursos públicos y de una amplia disponibilidad de trabajadores.
El estado asumió parte de los costos y riesgos, mientras las empresas utilizaron esos recursos para vender robots y mejorar sus modelos. Al mismo tiempo, los movimientos de trabajadores y personas contratadas para el entrenamiento se convirtieron en datos comercializables. La automatización amplió de esta manera las formas de aprovechar económicamente el trabajo humano y reforzó el vínculo entre desarrollo tecnológico, poder empresarial y competencia entre estados.
Como en otras actividades de alta tecnología, los efectos derivados de la masividad crean una ventaja para los sujetos con sede en China. Sin embargo, tratándose de una tarea cualitativa como la del movimiento y la coordinación, es posible que avances puntuales den lugar a innovaciones disruptivas que favorezcan a otros actores de este mercado.

