Cross-country drive. Chinese carmakers are bringing their factories to the world

Cita: 

The Economist [2026], "Cross-country drive. Chinese carmakers are bringing their factories to the world", The Economist, 12 de septiembre, https://www.economist.com/business/2026/09/07/chinese-carmakers-are-brin...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Septiembre 12, 2026
Tema: 
Producción industrial automotriz china en el exterior
Idea principal: 

    Los fabricantes chinos están instalando plantas automotrices en el extranjero, siguiendo los pasos de lo que hizo Ford en 1911 con su filial internacional en Manchester.

    Actualmente, los fabricantes chinos producen una cuarta parte de los vehículos del mundo. Sus competidores están en retirada en todas partes; de hecho, en tan solo cinco años, las empresas extranjeras en el mercado chino han reducido su producción a la mitad, mientras que las exportaciones desde el país (donde las marcas locales representan cuatro quintas partes) se han multiplicado por siete (dato crucial 1).

    Los aranceles y el elevado costo del transporte marítimo son las principales razones por las cuales los fabricantes chinos han decidido establecerse en varias partes del mundo desarrollado. Asimismo, encuentran ventajas en adaptarse a los mercados de dichos países: diseñan sus vehículos según los gustos locales, cumplen con las normativas regionales y aprovechan los subsidios y otros incentivos ofrecidos para atraer fábricas y empleos manufactureros.

    Las empresas chinas ya están ensamblando vehículos o tienen planes para hacerlo en gran parte del mundo desarrollado. Atraídas por el gran mercado europeo, decidieron trasladar allí sus instalaciones a raíz de los aranceles impuestos por Unión Europea en 2024. No obstante, esa región estableció nuevos obstáculos al condicionar los subsidios de compra a un porcentaje de contenido local en la producción, buscando con ello incentivar la manufactura.

    Como respuesta, fabricantes como BYD, el más grande del sector, planean abrir una planta en Hungría con el objetivo de producir más de 300 mil coches al año. A su vez, BYD puso en pausa su nueva fábrica en Turquía orientada al mercado europeo mientras busca una mejor ubicación. Y mientras los fabricantes chinos continúan ganando terreno, el 3 de septiembre de 2026, el consejo directivo de Volkswagen aprobó una reestructuración que implica el cierre progresivo de la producción en cuatro de sus instalaciones en Alemania.

    Otra estrategia consiste en asumir el control de instalaciones infrautilizadas, ya que resulta más fácil modernizar una fábrica existente que construir una nueva desde cero. Los fabricantes locales tendrán dificultades para competir con las corporaciones automotrices chinas, cuyo éxito proviene de una combinación de estructuras corporativas eficientes, procesos de fabricación optimizados y un alto grado de integración vertical, sumados a economías de escala que amplifican sus beneficios con el tiempo (datos cruciales 2 y 3).

    Para potenciar estas ventajas, han adoptado el concepto de “velocidad china”, que consiste en producir vehículos a un ritmo mucho más rápido que la competencia. Sus fortalezas persisten aun cuando la producción se traslada al extranjero, puesto que la investigación y el desarrollo permanecen en China, mientras que los métodos de fabricación perfeccionados en su mercado local se replican globalmente.

    A pesar de ello, las marcas chinas no pueden evitar ciertos costos que reducen sus márgenes de ganancia. Los costos laborales y de energía son equivalentes, independientemente de si el fabricante es chino o europeo. Sin embargo, se benefician del libre comercio dentro de Unión Europea: no necesitan fabricar sus vehículos en Alemania, sino que pueden hacerlo en países más rentables como Hungría o Eslovaquia. En el futuro, estos costos podrían reducirse aún más a favor de las empresas chinas gracias al desarrollo de "fábricas oscuras", tan automatizadas que no requieren iluminación ni mano de obra humana, lo que demuestra la enorme ventaja competitiva de China (datos cruciales 4 y 5).

Datos cruciales: 

    1) En 2026, las exportaciones desde China podrían alcanzar los 10 millones de vehículos, 40% más que en 2025, según la consultora AlixPartners.

    2) Los coches chinos suelen contener entre un mil y dos mil piezas diferentes, mientras que los competidores europeos siguen gestionando entre 3 y 10 mil piezas, señala Fabian Brandt, de la consultora Oliver Wyman.

    3) China domina el "vehículo definido por software", basado en una computadora central que controla todas las funciones en lugar de las docenas de microcontroladores que utilizan las empresas occidentales.

    4) El ritmo al que China se está expandiendo en el extranjero dificulta las previsiones. AlixPartners calcula que sus empresas tendrán la capacidad de fabricar 3.4 millones de coches en el extranjero para 2030 (frente a los 1.2 millones de 2025), mientras que otros sitúan la cifra en hasta 6 millones.

    5) Según Mobility Global, las marcas chinas fabricarán 90 mil autos en Europa este año, acelerando hasta alcanzar un millón para 2030. Lo único seguro es que la velocidad China no se frenará pronto.

    El principal mercado de las empresas automotrices chinas es UE. Sus plantas están en, o tienen planes de instalarse principalmente en países desarrollados o con gran potencial. En América Latina, México y Brasil son los únicos lugares atractivos para que estas empresas chinas se instalen.

Nexo con el tema que estudiamos: 
    Las automotrices chinas están desplazando a nivel local y en el extranjero a la empresa automotrices estadounidenses y europeas. Éstas no pueden competir ante las tecnologías y precios de las empresas chinas. Aunque se trata de una industria madura y un mercado en creciente saturación, la expansión de los vehículos eléctricos y las ventas masivas aportan ingentes capitales a las corporaciones y al estado de China, apuntalando su desafío al liderazgo estadounidense.