Is A.I. Raising the Chances of Biological Warfare?
Zimmer, Carl [2026], "Is A.I. Raising the Chances of Biological Warfare?", The New York Times, New York, 14 de septiembre, https://www.nytimes.com/2026/09/14/science/ai-bioweapons.html
Carl Zimmer es periodista científico y docente de escritura sobre ciencia, medicina y ambiente en Yale.
Las armas biológicas emplean agentes causantes de enfermedades o toxinas para dañar a personas, animales o cultivos. Carl Zimmer analiza de qué manera la inteligencia artificial puede incrementar esos riesgos. El texto señala las capacidades actuales de los sistemas, sus posibles desarrollos y las estrategias de prevención.
Existen antecedentes estatales relacionados con el riesgo. Estados Unidos se deshizo de sus reservas de armas biológicas, en tanto que la Unión Soviética continuó con investigaciones clandestinas. Según Thomas Inglesby, director del Centro de Seguridad Sanitaria de Johns Hopkins, las pocas muertes reportadas desde la Segunda Guerra Mundial tienen causas que no están del todo claras. Entre las alternativas se mencionan dificultades técnicas, fracasos y disuasión.
La síntesis de ADN, o la generación de material genético en un laboratorio, abrió nuevas vías de investigación antes del desarrollo de la IA. Los asistentes de conversación permiten acceder y aclarar información científica. Inglesby considera que esa ayuda es importante; Drew Endy, biólogo de Stanford, opina que su impacto actual sobre el riesgo es limitado.
Los modelos especializados adquieren conocimientos directamente de datos biológicos. Evo2, que fue desarrollado por Stanford y el Instituto Arc, adquirió secuencias genéticas de millones de especies (dato crucial 1). Un experimento produjo 16 virus que infectan bacterias y son inofensivos para humanos (dato crucial 2). Ese resultado establece los límites del progreso evidenciado en el artículo.
Se integraron medidas de seguridad al modelo por parte de los desarrolladores: Inglesby indica que los sistemas venideros sin las debidas protecciones podrían aumentar el riesgo de aplicaciones dañinas. Inglesby indica que los sistemas venideros sin las debidas protecciones podrían aumentar el riesgo de aplicaciones dañinas.
La intervención del Estado agrava esa inquietud. Anthropic comunicó que detuvo intentos de uso que podrían estar relacionados con laboratorios estatales. El texto también presenta acusaciones entre países, sin comprobarlas de manera independiente. El Dr. Endy está preocupado de que la competencia entre naciones impulse una carrera de armamento biológico.
Dr. Endy y Thomas Inglesby comparten la opinión sobre la importancia de los convenios y supervisiones internacionales. De acuerdo con Zimmer, en 2025 el gobierno de Trump detuvo las normativas de revisión de solicitudes sospechosas dirigidas a empresas de síntesis de ADN. Al momento de la publicación del artículo, todavía no se habían emitido normas sustitutas (dato crucial 3). Ese cambio dejó la definición de nuevos estándares públicos sin concretar.
Dr. Endy plantea la necesidad de mejorar la capacidad sanitaria para enfrentar epidemias de diferentes orígenes. Identificar amenazas de forma temprana en lugares públicos permitiría actuar rápidamente. El artículo asocia la prevención con la implementación de controles empresariales, la colaboración internacional y la inversión en salud pública.
- Según Zimmer, Evo2 recibió entrenamiento con secuencias de ácido desoxirribonucleico (ADN) de millones de especies.
- El experimento reseñado produjo 16 virus viables que infectan bacterias y son inofensivos para humanos.
- Según Zimmer, el gobierno de Trump suspendió en 2025 las reglas estadounidenses de revisión de pedidos sospechosos a empresas de síntesis de ADN. Al publicarse el artículo el 14 de septiembre de 2026, aún no emitía estándares sustitutos.
La IA en el campo de la biología presenta tanto aplicaciones científicas como posibles usos en el sector militar. Esa naturaleza dual relaciona la investigación con intereses tanto comerciales como estratégicos. Las herramientas son desarrolladas por empresas y centros de investigación, mientras que los Estados moldean su uso mediante financiamiento, regulación y políticas de defensa.
Las compañías de síntesis genética desempeñan un papel clave al recibir solicitudes de material biológico. La evaluación de solicitudes puede mitigar riesgos, aunque su efectividad está sujeta a estándares públicos y colaboración internacional. La duda acerca de las actividades del Estado revela las limitaciones de depositar toda la prevención en decisiones empresariales.
La rivalidad militar puede redirigir recursos hacia estudios secretos y obstaculizar la comunicación de información. La salud pública necesita trabajo conjunto y una capacidad de reacción efectiva frente a epidemias. Esta tensión conecta la economía con la guerra: las elecciones sobre financiamiento y control tecnológico pueden generar beneficios privados o estratégicos, así como riesgos para poblaciones que no están involucradas.

