Through a glass, darkly. It may soon be possible to create 'mirror life'

Cita: 

The Economist [2026], "Through a glass, darkly. It may soon be possible to create 'mirror life'", The Economist, 3 de octubre, https://www.economist.com/science-and-technology/2026/09/30/it-may-soon-...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Octubre 3, 2026
Tema: 
Bioquímica natural para crear organismos sintéticos
Idea principal: 

    El artículo explora el tema de la quiralidad o lateralidad de la vida, consistente en que las moléculas básicas de la vida tienen dos formas "especulares" (como las manos del ser humano), similares pero no idénticas. Los biotecnólogos exploran posibilidades para convertir esa característica en manipulaciones genéticas, incluyendo la posibilidad de sintetizar células desde cero.

    En este marco, un cónclave de biólogos reunidos en la Conferencia de Singapur sobre la vida especular se preguntó qué pasaría si se crearan bacterias o virus por este método y estos representaran un peligro serio para la humanidad. Si un organismo de este tipo escapara de un laboratorio, podría desencadenar una plaga imparable o devastar un ecosistema entero. Por ello, los biólogos buscan comprender los riesgos que tales posibilidades implican, y cortar de raíz estas investigaciones.

    La lateralidad de la vida o quiralidad, surgen en parte de moléculas llamadas aminoácidos, los componentes básicos en las proteínas (que a su vez, son los componentes básicos de los cuerpos) (datos cruciales 1 y 2). La lateralidad de las biomoléculas está tan profundamente arraigada en los sistemas biológicos que sus opuestos quirales pasan desapercibidos en gran medida.

    Los temores sobre la vida especular (o “vida en espejo”) llamaron la atención del público a partir de un artículo publicado en la revistaScience. En dicho trabajo, los autores plantearon que una versión especular de una bacteria evadiría el sistema inmunológico tanto de humanos como de otros seres vivos y podría reproducirse sin control, causando una gran crisis a nivel mundial.

    Las bacterias especulares también podrían ser indigeribles para los organismos unicelulares (como las amebas, sus principales depredadores) y resultar resistentes a los virus. En otras palabras, podrían multiplicarse indefinidamente, lo que representa un enorme riesgo para los ecosistemas. La única defensa natural sería que la vida especular no podría metabolizar todos los aminoácidos tradicionales, lo que restringiría su fuente de alimento.

    Aunque con la tecnología actual la posibilidad de crear vida especular en el laboratorio es casi nula, la biología sintética avanza a pasos agigantados. Ya existen avances parciales en síntesis celular y manipulación de la máquina que produce proteína, que podría contribuir a cerrar la brecha. Con la ayuda de la inteligencia artificial, este proceso podría acelerarse aún más, hasta el punto de hacer realidad las células sintéticas especulares. Por lo tanto, lo que hace tres años parecía estar a al menos a 15 años de distancia podría llegar en poco tiempo.

    Existen dos razones principales por las que alguien querría crear vida especular: investigar por qué la biología adoptó una determinada lateralidad, y aprovechar que las moléculas quirales pueden ser útiles en el desarrollo de fármacos. Los D-péptidos y los spiegelmers son, respectivamente, proteínas de cadena corta y ácidos nucleicos de lateralidad opuesta. Ya existen fármacos basados en D-péptidos, y varios spiegelmers están en fase de pruebas.

    Sin embargo, este escenario genera gran preocupación entre científicos y Naciones Unidas, organismo que emitió un informe advirtiendo sobre los riesgos y las consecuencias de la vida especular, aunque las principales potencias en el desarrollo de este campo, Estados Unidos y China, aún no se han pronunciado. El propósito de la reunión en Singapur fue precisamente avanzar hacia la formulación de recomendaciones concretas y medidas de seguridad.

    Entre las medidas propuestas destacan: extender a la vida especular la supervisión que ya se aplica a la síntesis de ADN para evitar la creación de patógenos peligrosos; incentivar e informar a los denunciantes sobre posibles acciones que pongan en peligro a la humanidad; imponer penas severas a los infractores, como ocurrió en China, donde un investigador fue encarcelado tras editar el ADN de embriones humanos.

    Los investigadores enfatizan que no debe quedar duda sobre la gravedad de las amenazas que pueden surgir de la creación o modificación de estos organismos. Por ello, se debe actuar de manera preventiva antes de que los riesgos se vuelvan tangibles. No existen intereses económicos que podrían dificultar la adopción de estas reglas de control, se subraya que un arma biológica basada en vida especular sería incontrolable y por ello no sería buena idea crearla. Las advertencias surgidas en Singapur representan una oportunidad crucial para evitar una catástrofe antes de que sea demasiado tarde.

Datos cruciales: 
    1) Consisten en un átomo de carbono unido a otras cuatro entidades químicas: tres son iguales en todos los aminoácidos, pero la cuarta varía. Los enlaces del átomo de carbono con estos cuatro añadidos forman una estructura aproximadamente tetraédrica. Eso permite que cada aminoácido se construya de dos maneras especularmente simétricas (a menos que la cuarta entidad sea hidrógeno, duplicando una de las tres permanentes).

    2) Una convención química complicada y algo arbitraria define una de estas configuraciones como levógira (mano izquierda) y la otra como dextrógira (mano derecha). Por esta definición, los aminoácidos de la vida son generalmente levógiros. Lo contrario ocurre con las moléculas de azúcar (que, además de las muchas otras funciones que desempeñan, forman el esqueleto de los ácidos nucleicos ADN y ARN, portadores de genes). Estas son dextrógiras.

Nexo con el tema que estudiamos: 
    La constante especialización de las investigaciones y tecnologías plantea posibilidades cada vez más profundas de creación artificial de la vida. Como toda la biotecnología, las exploraciones sobre las formas especulares de la vida muestran los peligros existenciales que encierra el desarrollo científico y tecnológico en el capitalismo. Cabe preguntarse cuál es el objetivo de crear vida artificial en un planeta megadiverso y con una población humana que rebasa los 8 mil millones de personas. La caución de crear nuevos medicamentos debe desmontarse mostrando que el problema es evitar la enfermedad y no paliarla o reproducirla mediante fármacos. Además es preciso reorientar los presupuestos y las prioridades de las investigaciones para solucionar los problemas más acuciantes como son el hambre, el cáncer, la diabetes, etc.