Britain and the European Union. The real danger of Brexit. Leaving the EU would hurt Britain—and would also deal a terrible blow to the West

Cita: 

The Economist [2016], "Britain and the European Union. The real danger of Brexit. Leaving the EU would hurt Britain—and would also deal a terrible blow to the West", The Economist, London, 27 de febrero, http://www.economist.com/news/leaders/21693584-leaving-eu-would-hurt-bri...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Febrero 27, 2016
Tema: 
La posible salida de Gran Bretaña de la Unión Europea y los costos que esto tendría
Idea principal: 

La batalla está en curso. David Cameron ha llamado a un referéndum para el 23 de junio en el que se decidirá la permanencia de Gran Bretaña en la Unión Europea (UE).

“Lo que comenzó como una táctica para mantener unido a su dividido Partido Conservador se está convirtiendo en una competencia alarmantemente cerrada”. A pesar de que en un inicio parecía que la salida de la Gran Bretaña era bastante improbable, las encuestas y las apuestas apuntan ahora a la posibilidad real de un Brexit. Incluso numerosos miembros del gabinete están haciendo campaña a favor del Brexit.

Las consecuencias del Brexit serían muy graves: esta decisión afectaría negativamente a la economía británica en el corto plazo y probablemente también en el largo; también dañaría las condiciones de seguridad en Gran Bretaña ante las amenazas del terrorismo. Esta decisión no sólo tendría consecuencias funestas para Gran Bretaña, sino también para la UE y para todo Occidente: desestabilizaría a la UE, que se halla aún muy debilitada, al modificar los términos de la relación con uno de sus mayores socios comerciales y al alejarla de uno de los países que más gastan en seguridad. “Más pobre, menos segura y desunida, la nueva UE sería más débil; Occidente, dependiente de las fuerzas equilibradoras de Estados Unidos y Europa, también se debilitaría”.

Los “Brexiters” sostienen que Europa lastra a Gran Bretaña y que la salida permitiría desempeñarse como una economía abierta, que seguiría comerciando con la Unión Europea y todo el mundo. Sin embargo, esto no necesariamente sería así. Si se produjera la ruptura, la UE sólo permitiría el acceso total a Gran Bretaña a su mercado si se adhiriera a algunas reglas a las que los Brexiters se mantienen reacios (libre movimiento de personas, contribución al presupuesto, entre otras).

La idea de quienes defienden el Brexit de que la EU necesita más a Gran Bretaña que a la inversa es fantasiosa: la UE recibe casi la mitad de las exportaciones británicas, mientras que Gran Bretaña recibe menos de 10% de las de la UE. Los “euroescépticos” sostienen que el Brexit daría una mayor soberanía respecto de Europa, cuyos burócratas y jueces intervienen en absolutamente todo. Sin embargo, esta ganancia sería en parte ilusoria, pues en un mundo globalizado el poder necesariamente se acumula y se negocia. Gran Bretaña cede soberanía ante el FMI e innumerables instituciones que fijan reglas y redistribuyen el poder al firmar tratados que le permiten obtener mayores beneficios. “Gran Bretaña fuera de la UE estaría marginada: nominalmente independiente de, pero de hecho aún limitada por reglas en cuya formulación no tendría injerencia. Sería una forma más pura pero menos poderosa de soberanía”.

Los costos de largo plazo de la salida irían mucho más allá de lo económico. El Brexit podría también romper al mismo Reino Unido. Es probable que si se produce la ruptura entre Gran Bretaña y la UE, Escocia e Irlanda del Norte podrían divorciarse de Inglaterra. No obstante, Irlanda y Escocia no serían los únicos países que experimentarían gran agitación. Los líderes de la UE saben que un Brexit debilitaría a toda la Unión y avivaría aún más problemas candentes que la afectan como la migración y la crisis del euro. “Y toda Europa sería más pobre sin la voz de la Gran Bretaña más fuertemente dominada por Alemania; y, con toda seguridad, menos liberal, más proteccionista y más centrada en su interior. Los vínculos de Europa con Estados Unidos se volverían más tenues. Y, sobre todo, la pérdida de su potencia militar más grande y su actor de política exterior más significativa debilitaría seriamente a la UE en el mundo”.

La UE se ha convertido en una parte crecientemente importante en la política exterior y de seguridad de occidente, independientemente de que se trate de un acuerdo nuclear con Irán, la amenaza del terrorismo islámico y la imposición de sanciones a Rusia. La salida de la Gran Bretaña de la UE debilitaría a ambas y les dificultaría aumentar su importancia geopolítica global.

“Es mucho lo que está en juego en la apretada carrera que está ahora en curso. Para aquellos que creen, como esta revista, en el libre mercado y en la libertad de movimiento, los beneficios que reporta a Gran Bretaña su pertenencia en la UE nunca han estado en duda. Lo que los más escépticos deben reconocer es que el Brexit debilitará también a toda Europa y a Occidente. Es mucho lo que está en juego en la gran táctica de Mr. Cameron; si fracasa, las pérdidas serán ampliamente sentidas”.

Nexo con el tema que estudiamos: 

Resulta interesante notar que para The Economist las consecuencias más graves del Brexit no serían para Gran Bretaña ni para la Unión Europea sino para Occidente todo, que se vería seriamente debilitado geopolítica y económicamente ante el avance de oriente, liderado por China.