Europe at 60. Can Europe be saved? If it is to survive, the European Union must become a lot more flexible

Cita: 

The Economist [2017], "Europe at 60. Can Europe be saved? If it is to survive, the European Union must become a lot more flexible", The Economist, London, 25 de marzo, http://www.economist.com/news/leaders/21719462-if-it-survive-european-un...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Marzo 25, 2017
Tema: 
La Unión Europea a 60 años de su creación
Idea principal: 

Mientras los líderes europeos se reúnen en Roma este fin de semana para celebrar el 60 aniversario de la Unión Europea (UE), es evidente que este proyecto se encuentra ante un gran problema.

Las amenazas son tanto internas como externas. Internamente, los problemas que trajo consigo la crisis del euro aún no han sido solucionados, lo que ha contribuido a disminuir el apoyo que la UE tiene.

El resultado más dramático de esta reacción anti-UE hasta ahora es el Brexit. Las negociaciones sobre la salida de Gran Bretaña consumirán mucho tiempo y energía durante los próximos dos años, además de ser un duro golpe para la influencia y la credibilidad de la organización.

Las presiones externas son igualmente graves. La crisis de refugiados ha disminuido, sobre todo gracias a un acuerdo con Turquía muy poco fiable. Una Rusia agresiva bajo el mando de Vladimir Putin y un presidente como Donald Trump en Estados Unidos que es poco entusiasta respecto a la UE y la OTAN, hacen de este un mal momento para que Europa sea débil y esté dividida.

La respuesta tradicional de la UE es la búsqueda de una unión más estrecha. Si después de las elecciones de este año Emmanuel Macron es presidente de Francia, ya sea junto a Angela Merkel o Martin Schulz como canciller de Alemania, la comunidad estaría bajo un liderazgo pro-UE.

Una mejor alternativa es llevar a cabo una organización de la UE más flexible. Esto significaría implementar un sistema de “múltiples niveles” que permitiera a los países de Europa modificar de forma más amplia sus políticas internas y ser capaces de pasar de un nivel a otro con relativa facilidad.

La mayoría de los líderes europeos piensan que los miembros de la UE deben ser capaces de aplicar políticas comunes en áreas como la defensa, la política fiscal o el bienestar, lo que implica que todos se muevan hacia un mismo objetivo.

Países como Noruega o Suiza pueden desear estar estrechamente vinculados al mercado único europeo. Otros, como el Reino Unido, pueden no estar dispuestos a aceptar las reglas del mercado único pero quieren seguir comerciando con tanta libertad como sea posible con la UE.

Para que esto funcione, la flexibilidad debe aumentar. Países externos a la UE que no acepten plenamente la libre circulación de personas, por ejemplo, no deben ser privados de la posibilidad de acceder al mercado único europeo. Se deben encontrar formas para que países externos con influencia militar o diplomática (Gran Bretaña ahora con el Brexit), puedan participar en la planificación de la política exterior y de defensa.

Para que este proyecto pueda sobrevivir otros 60 años, la clave es la flexibilidad en dos direcciones: interna y externamente.

Nexo con el tema que estudiamos: 

El problema que enfrenta la Unión Europea y que se ha agudizado con la salida de Gran Bretaña, podría modificar la estructura mundial que prevalece en la actualidad. Los debates en torno a la permanencia o posible disolución de la UE toman en cuenta los cambios necesarios que se deberían dar para que el funcionamiento de esa organización mejore. De acuerdo con el argumento liberal, La UE debe aplicar una mayor flexibilidad tanto interna como con los países que no son miembros.

La importancia radica en el gran poder e influencia que tiene la UE, siendo uno de los territorios preponderantes en cuanto a comercio, poder militar, toma de decisiones, etc. Un cambio en esta unión (ya sea organizacional, político, económico o territorial), causaría un gran impacto en el mundo, tomando en cuenta que estamos atravesando una crisis múltiple en la que la búsqueda de la hegemonía mundial por parte de las principales potencias es un tema fundamental.