Code red. Why China's. AI push is worrying. State-controlled corporations are developing powerful artificial intelligence

Cita: 

The Economist [2017], "Code red. Why China's AI push is worrying. State-controlled corporations are developing powerful artificial intelligence", The Economist, London, 29 de julio, http://www.economist.com/news/leaders/21725561-state-controlled-corporat...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Julio 29, 2017
Tema: 
China frente a la vanguardia tecnológica de la Inteligencia Artificial
Idea principal: 

El artículo sostiene que el entorno ideal (grandes cantidades de energía, computadoras de punta, capital en abundancia con basta información para programar software) para el desarrollo de la inteligencia artificial (AI, por sus siglas en inglés) está en China no en Estados Unidos.

China está avanzando rápidamente en distintos frentes tecnológicos, ejemplo de ello es su alta producción de investigaciones académicas, número de patentes, gran cantidad de usuarios que demandan servicios digitales (Dato Crucial 1). Esto les proporciona a las firmas locales (Alibaba, Baidu y Tencent) la oportunidad de elaborar los mejores sistemas de AI en todas sus ramas.

La información generada en China puede servir para el diseño de acciones sobre diversos patrones (ya sea encontrar enfermedades, desarrollar de servicios de reconocimiento de voz o implementar sistemas de luces en las vialidades que se ajusten automáticamente ante las respuestas de las cámaras). En términos económicos, la automatización de la AI puede tener un impacto positivo en el crecimiento del PIB de China (más de 1% anualmente).

Sin embargo, la revista señala algunos obstáculos que podría frenar las potencialidades de la nación asiática para el desarrollo de AI:

1. El proteccionismo chino en la información. En junio se aprobó una ley de seguridad cibernética que obliga a las empresas informáticas extranjeras mantener su información recopilada, dentro de sus fronteras nacionales y no usarla para ofrecer servicios a terceros. Esto impide que la información sea compartida en un fondo común para desarrollar algoritmos eficientes en diversas tareas.

2. Ética y seguridad. La discusión ética y de seguridad sobre la AI en China es turbia en comparación con Estados Unidos (dónde los gigantes tecnológicos han acordado trabajar en cooperación para garantizar que la AI desarrollada será segura, además los investigadores han firmado una carta abierta comprometiéndose con la prohibición de armas autónomas).

3. Intereses del gobierno chino. El desarrollo de la AI puede ser utilizado en beneficio propio del gobierno chino.

La revista señala que cualquier desarrollo de AI deshonesto puede ser una amenaza mundial, independientemente de la localidad donde emerja. Existe un interés para formular estándares globales de seguridad.

Inteligencia despótica

El nuevo plan diseñado por China trata sobre el valor de la AI en sus intereses estatales (Dato Crucial 2). China podría hacer uso de tecnologías de AI para encontrar patrones en las cantidades masivas de información y a través de ellos, mantener controles sobre su ciudadanía. Podría también implementar sistemas de crédito sociales que califican a la población según su comportamiento (Big data, meet Big Brother. China invents the digital totalitarian state. The worrying implications of its social-credit Project). Las empresas tecnológicas chinas no están en posición de prevenir las intenciones del gobierno de Beijing (Dato Crucial 3). Para la revista el desarrollo de la AI en China llevará el sello de su influencia estatal.

A favor de las compañías y los gobiernos occidentales, The Economist sostiene que éstas se mantienen un debate abierto comprometido sobre las implicaciones éticas de la AI.

Datos cruciales: 

1. Las patentes relacionadas con AI en China casi se han triplicado entre 2010 y 2014 comparadas con los cinco años anteriores. China cuenta con más de 700 millones de usuarios de teléfonos inteligentes, más que cualquier otra nación. Se traducen en grandes consumidores de servicios digitales que a su vez generan grandes cantidades de información.

2. El 20 de julio de 2017 el gobierno de Beijing bosquejó un proyecto estratégico diseñado para hacer a China el líder mundial en AI para el 2030. El plan consiste en hacer a China la nación líder en Inteligencia Artificial para el 2030, construyendo una industria con un valor de $150 mil millones de dólares. El gobierno chino planea invertir en sus compañías, gobierno y fuerzas militares para estar al frente de la vanguardia. tecnológica sobre la base de la informática. Impulsando proyectos, iniciativas nacientes e investigación y desarrollo en Inteligencia Artificial.
Algunas notas sobre el tema:
(http://www.china.org.cn/china/2017-07/20/content_41253964.htm)
(http://www.china.org.cn/china/Off_the_Wire/2017-07/21/content_41258813.htm)
(http://www.china.org.cn/china/Off_the_Wire/2017-07/21/content_41261132.htm)

3. Baidu dirige un laboratorio nacional para el aprendizaje profundo.

Nexo con el tema que estudiamos: 

El fuerte crecimiento económico chino ha sido impulsado fuertemente bajo la dirección estatal, mediante políticas económicas e industriales de gran intervención. Las empresas paraestatales también tienen papel principal aunque existen algunos islotes de casos exitosos donde dirigen los intereses privados. A pesar del fuerte desarrollo tecnológico chino en el mundo, Estados Unidos sigue siendo la cabeza en la vanguardia tecnológica mundial. Actualmente la era digital, la implementación del internet de las cosas y la revolución de la inteligencia artificial le brindan a China la oportunidad de ponerse en la cima de las fronteras tecnológicas. Algo que podría tener severos impactos en su posición dentro de la disputa hegemónica mundial.

La pregunta es ¿podrá lograr dar ese salto?

La AI es un elemento estratégico de esta disputa en tanto tecnología que sintetiza gran parte de los avances recientes y representa otro momento en la abstracción del capitalismo. El "gobierno" o la gestión de los automatismos es uno de los nodos esencial del funcionamiento sistémico, de ahí que sea fundamental observar si tales nodos se consolidan o sucumben como parte de la dislocación sistémica.