Russia's dirty tricks. How Putin meddles in Western democracies. And why the West's response is inadequate

Cita: 

The Economist [2018] "Russia's dirty tricks. How Putin meddles in Western democracies. And why the West's response is inadequate" The Economist London, 22 de Febrero https://www.economist.com/news/leaders/21737276-and-why-wests-response-i...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Jueves, Febrero 22, 2018
Tema: 
Intervención de Rusia en las elecciones presidenciales de Estados Unidos
Idea principal: 

El artículo señala algunas de las formas en que el gobierno ruso y sus servicios secretos intervienen en las democracias occidentales.

La acusación del fiscal Mueller contra 13 rusos hecha el 16 de febrero de 2018, por conspirar contra la democracia estadounidense, ha terminado con la apariencia de que la guerra fría había concluido. El instrumento de estos ataques es la Agencia de investigación en internet (Internet research Agency) que puso en pie un equipo de manipulación en redes (trolling team), sistemas de pago e identidades falsas; su objetivo fue acentuar las diferencias entre los estadounidenses y favorecer a Trump en las elecciones presidenciales.

Ante evidencias de otras intervenciones rusas en países europeos, es preciso reflexionar cómo podrían las democracias occidentales hacer frente a tales amenazas. Para ello, The Economist propone tres lecciones:

1. Las redes sociales son herramientas más potentes que las anteriores técnicas de manipulación de la opinión pública. Además son herramientas de bajo costo.

2. La manipulación consistió en hacer más marcadas las diferencias de por sí existentes entre los estadounidenses, y eso se logró a través de medias verdades y maniobras de distracción; por ejemplo, tras la victoria electoral de Trump, se organizó una manifestación anti-Trump en Manhattan.

3. La lección más importante es que la respuesta occidental a las manipulaciones rusas fue muy débil: tanto Obama como Trump respondieron a las intromisiones en forma inadecuada.

Para la revista, una respuesta adecuada pasa por la transparencia en temas como: investigaciones independientes, financiamiento de los partidos políticos y escrutinio de las redes sociales para saber quién paga por ciertos mensajes. Asimismo, es necesario que los poderes públicos emprendan acciones que combatan las manipulaciones rusas, incluyendo la disuasión e incluso las sanciones económicas. Desde ese punto de vista, el semanario considera que los políticos estadounidenses están fallando al no prevenirse contra futuros ataques rusos.

Nexo con el tema que estudiamos: 

La ciberguerra es una de las formas de la guerra más importantes en la actualidad. Más allá del sobredimensionamiento de la intervención rusa en otros países, es importante la asunción de que todas las potencias recurren a actividades cuestionables para manipular la llamada opinión pública, pero también para adquirir secretos de integrantes de las élites y tener medios de presión sobre ellos. Esta forma hay que completarla con el estudio de los ataques cibernéticos, el robo de secretos comerciales, a entidades financieras, etc. La integración informática y de comunicaciones en escala global generó nuevos campos de vulnerabilidad e incluso las potencias mundiales tienen dificultades para lidiar con las acciones "asimétricas" o de propaganda de sus rivales, por no hablar de las filtraciones y las denuncias tan en boga en los últimos años. Un último tema es pensar cómo las castas políticas se van haciendo impermeables a los escándalos: los estados y gobiernos autoritarios apenas son conmovidos por las informaciones que salen a la luz y los llamados controles democráticos pierden eficacia. Las democracias se convierten en fachada del cinismo de las élites.