A global timepass economy. How to pursuit of leisure drives internet use

Cita: 

The Economist [2019], "A global timepass economy. How the pursuit of leisure drives internet use. Movies, not grain prices, are bringing the poor world online", The Economist, London, 8 de junio, https://www.economist.com/briefing/2019/06/08/how-the-pursuit-of-leisure...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Junio 8, 2019
Tema: 
El ocio y el uso de internet. Tendencias mundiales y el caso de India.
Idea principal: 

En India los servicios de banda ancha para telefonía móvil se duplicaron de 218 millones de suscripciones en 2016 a 500 millones de suscripciones en 2018, según el regulador de telecomunicaciones de India. Consiste en un pago mensual por suscriptor de 50 dólares para un modelo de smartphone de gama baja. Los smartphones resultan muy costosos para los aldeanos indios. Sin embargo, el grupo Reliance ha subsidiado los teléfonos y la transmisión de datos. De manera que el precio de los paquetes de datos móviles ha disminuido 94% y el consumo mensual por suscriptor se ha elevado hasta 8.8 GB. Por ello, los indios consumen casi tres veces más de datos en sus teléfonos que los estadounidenses. The Economist estima que probablemente la India se convertirá en la mayor consumidora de datos móviles del mundo.

Las tendencias en el uso de internet a nivel mundial son distintas al fenómeno de la India. The Economist indica que en 2018 el uso de internet a nivel mundial superó la mitad de la proporción de la población del mundo, según información de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, agencia de la ONU. Pero esto no significa que la parte de la población mundial sin acceso a internet vaya a superar su situación en pocos años. Se espera que en los próximos 7 años tengan acceso a internet 710 millones de personas, esto es, apenas la mitad del número de personas que tuvieron acceso a internet en los últimos 7 años.

Se espera que el crecimiento de usuarios de internet ocurra en los países en vías de desarrollo. Según The Economist, 81% de los países desarrollados, aproximadamente mil millones de personas, mantendrán sus cifras de internautas sin incrementos significativos. China, en cambio, es el país con más espacio para crecer, pues sólo 58% de su población cuenta con acceso a internet (800 millones de personas). Otros países, aunque superan los usuarios de internet de los países desarrollados y China juntos, tienen cubierto apenas 39% de su población con acceso a internet. Por lo que de estos últimos países se espera el mayor crecimiento de usuarios en los años venideros.

Teoría de la clase ociosa

The Economist señala que la segunda mitad de los próximos usuarios de internet corresponde a población que hablan idiomas distintos al chino e inglés. A diferencia de los usuarios pioneros de internet, este nuevo segmento de usuarios contará desde el inicio con dispositivos móviles con internet. El semanario inglés recuerda que en 2015 Star India de Ruper Murdoch lanzó la aplicación Hotsar, que se convirtió en el servicio más popular de transmisión de contenidos virtuales en India.

El smartphone es considerado como la “segunda pantalla” de los hogares, pues es un dispositivo mejor y más barato. Ciertamente existen modelos muy económicos de teléfonos inteligentes. Sin embargo, en general las poblaciones pobres no compran un teléfono de baja gama porque buscan dispositivos con al menos las siguientes características: buena cámara, servicios de mensajería, video, narración de historias, etcétera. Ajit Mohan, nuevo jefe de Facebook en India y ex jefe de Hostar, afirma que los servicios ofrecidos por los teléfonos inteligentes son los que incentivan la demanda general de los mismos.

Según Payal Arora, profesora de la Universidad Erasmus de Rotterdam, el “internet es la economía de ocio de los pobres del mundo”. A diferencia de la población de los países ricos, los pobres se ven más beneficiados con un teléfono inteligente por las atractivas plataformas de entretenimiento a bajo costo y la “oportunidad insuperable para convertir el tiempo vacío en algo agradable”. Es por ello que muchas fundaciones y firmas occidentales se esmeran en promover el acceso a internet en países pobres. En el libro The Next Billion Users, la profesora Arora afirma que la concepción de los países occidentales es que cuando los pobres tengan acceso a internet, van a elegir el trabajo en lugar del ocio por el mero hecho de ser pobres y querer cambiar esa situación. Pero la realidad es distinta. Según Arora, la disposición de conexión a internet ha significado un insuperable dominio del ocio sobre el trabajo. Los consumidores buscan chat, aplicaciones y juegos y no tanto mejoras de eficiencia y productividad.

El patrón se ha repetido de país en país. The Economist menciona que cuando se abrieron miles de cibercafés en Brasil para 60% de los barrios pobres a finales de la década del 2000, fueron un éxito porque eran utilizados por los usuarios para ver películas y jugar videojuegos. Lo mismo sucedió con las redes sociales. Actualmente Brasil es la tercera población con más usuarios en Facebook, por detrás de India y Estados Unidos.

Aguardando al billón

En Angola las personas que usan las versiones autorizadas de Facebook y Wikipedia no pagan cargos por los datos utilizados en estas aplicaciones. Los usuarios también han encontrado maneras de ver películas piratas en servicios gratuitos. La cuestión es que el entretenimiento es el punto central del uso de internet. En 2015 un estudio sobre la vida digital de Zambia, realizado por Caribou Digital, concluyó que “el entretenimiento es lo primero que exigen los usuarios, y luego surgen otras cosas”. Por su parte, unas encuestas realizadas por el Centro de Investigación Pew mostraron que 85% de los encuestados, habitantes de África subsahariana, utilizan internet para mantenerse en contacto con amigos y familiares y 17% lo usa para tomar clases.

En India se habla de timepass para referir a cosas que permiten “matar el tiempo”. Así, The Economist afirma: “Timepass es la esencia de internet”. Las 25 aplicaciones más compradas en las tiendas de aplicaciones de Google y Apple son en su mayoría juegos. Tencent, gran firma China de videojuegos, es una expresión de esta tendencia. Facebook, YouTube, TikTok, Fortine, Whatsapp, Instagram y Snapchat son aplicaciones destinadas al timepass.

Por información de la gráfica 3 (véase dato crucial 5), The Economist sentencia que “el timepass es un placer de ricos y pobres”. Sin embargo, la estructura de los negocios digitales en países desarrollados y en vías de desarrollo es distinta. Para los primeros es posible anunciar en sus aplicaciones otro tipo de productos pues disponen de dinero para gastar. Para los segundos es necesario hacer que paguen por aplicaciones básicas.

Ver videos es lo que más se hace en internet a nivel mundial. En 2016 hubo 20 canales de la India con más de un millón de suscriptores, actualmente hay 600. Destaca el caso de T-Series, un sello discográfico indio, como el canal con más suscriptores YouTube a nivel mundial. Asimismo, uno de los 50 mejores canales de YouTube contiene videos hablados en bhojpuri, un idioma que se habla sólo en algunos de los estados menos desarrollados de India. The Economist señala que Google estima que tres cuartas partes del tráfico móvil de India se destina en vistas de videos.

El timepass construyó la estrella TikTok

Para la población india los videos son prácticamente el internet. Es más, parece que el buscador y la página de inicio por excelencia entre los usuarios indios no es Google sino YouTube. Todo se busca allí, desde entretenimiento hasta libros.

La preferencia por los videos en la segunda mitad de la humanidad sin acceso pleno a internet se explica, según The Economist, por la disposición de contenidos en grandes variedades de idiomas muchas personas hablan, pero probablemente no lo leen. “El video en otro idioma es mejor que el texto; el video es más fácil de publicar para tus compañeros que la escritura”. Esta preferencia del habla sobre la escritura se deja ver, continua el semanario inglés, en las aplicaciones de mensajes de voz de Whatsapp. Servicios de búsqueda de contenidos a través de la voz o la configuración de comandos de voz para utilizar el teléfono son cada vez más populares en la India. “La búsqueda por voz ahora es ahora casi tan grande como la búsqueda escrita (sin-voz)”.

Ciertamente no todo es ocio. The Economist señala que, aunque en los países de bajos ingresos la prioridad en el uso de teléfonos inteligentes no es mejorar la productividad del trabajo, también hay casos que sí lo confirman. Se menciona el testimonio de un conductor de taxi analfabeta en Mumbai que se sirve de la aplicación de llamadas de Uber y mensajes de voz para manipular su dispositivo y operar el destino de su automóvil.

En cuanto a la generación de ingresos a través de plataformas de internet la situación es como sigue. En 2018 46% de los ingresos de Google resultaron de Estados Unidos, 6% del resto del continente americano y 15% de Asia. Hay disparidades entre los ingresos generados por los usuarios de distintas partes del mundo. Según The Economist, un usuario de Facebook de Estados Unidos genera para la firma doce veces más ingresos que un usuario asiático de la misma plataforma. Esto se debe a que hay menos cosas que anunciarles a los usuarios de los países en vías de desarrollo. Sin embargo, se espera que en los cuatro años próximos 90% del crecimiento de Facebook provenga del sudeste asiático, América Latina, Medio Oriente y África.

Para las grandes firmas digitales es una “cuestión existencial” resolver cómo captar la atención de la segunda mitad de la población mundial sin acceso pleno a internet. La preocupación de Google es ofrecer productos para Mumbai, no para Mountain View, afirma The Economist. Google ha destinado labores de investigación para conocer las preferencias de los usuarios de esa parte del mundo. Por ejemplo, ante la noticia de que una tercera parte de los usuarios indios diariamente tenían una alerta de que sus dispositivos se estaban quedando sin espacio de almacenamiento, Google creó una aplicación para enmendar la situación.

En la India también existe un gran uso de tarjetas de memoria para cargar películas y música pirata a través de la aplicación mx Player. Ésta es instalada en teléfonos Android en un promedio de 1.2 millones de veces cada día. Es descargada directamente en la tarjeta de memoria y no a través de Play Store de Google. Por este tipo de fenómenos es que los inversores se han convencido de que las estrategias para acceder a los mercados de esas regiones del mundo serán completamente distintas a las desplegadas para acceder al mercado de Pekín o San Francisco.

Tengo una transmición

Se están buscando formas para hacer consumir a los usuarios de bajos ingresos. Times Internet, por ejemplo, está ofreciendo “temas” de configuración de la apariencia del dispositivo por medio de una pequeña tarifa. También existen servicios de pago para incluir en un mensaje personal canciones dedicadas al destinatario. “Dichos modelos de negocio deberán basarse en pequeñas cantidades de dinero en una escala masiva”. Es una mezcla de entretenimiento, comunicación y “autoexpresión”.

Los hogares habitación de la India generalmente cuentan con un aparato de televisión para una familia numerosa. La entrada de los dispositivos móviles viene a cambiar la situación. A diferencia de las preocupaciones de los usuarios occidentales, en Asia perciben que los teléfonos inteligentes y las redes sociales dotan de espacios de privacidad antes inexistentes para las personas. “Están encantados de tener, por primera vez, una forma de comunicarse y expresarse lejos de los ojos curiosos de la familia, vecinos y otros interesados”. Permite a las personas tener citas a pesar de las limitaciones sociales o conocer gente extranjera a los que no tienen recursos para viajar fuera de su país.

En general, los teléfonos inteligentes mejoran la calidad de vida de la población. Tiene sus riesgos, pero las plataformas digitales hacen que tanto ricos y pobres compartan la misma experiencia virtual. Se entretienen de la misma manera y con las mismas aplicaciones. “La capacidad del mundo para tener un poco de tiempo de relajación es cada vez igualitaria”.

Datos cruciales: 

1. Gráfica 1. Trae tus gigabytes aquí. Costo promedio de 1GB de datos móviles. Noviembre de 2018 (dólares). India $0.26; Sudán $0.68; Finlandia $1.16; Chile $1.87; Brasil $3.50; México $7.38; Estados Unidos $12.37; Corea del sur $15.12; Grecia $32.71; Zimbabue $75.20.
2. Gráfica 2. Más por venir. Población que usa internet (%), 1995-2018. Países de altos ingresos, 81%; China, 58%; promedio mundial, poco más de 50%; India, cerca de 40%; países menos desarrollados, menos de 25%.
3. Latinobarometro, un encuestador afirma que de los latinoamericanos que comen sólo una vez al día, al menos 1 de cada 3 tiene un teléfono inteligente.
4. TikTok es una empresa china para ver videos. Desde su lanzamiento en 2017 se ha descargado la aplicación mil millones de veces. Tiene presencia principalmente entre personas fuera de las grandes ciudades del mundo.
5. Gráfica 3. Distanciamiento. Uso de teléfonos inteligentes según el tipo de actividad, 2018 (%). Principales disparidades: a) los países desarrollados (PD) los usan en más de 75% para enviar correos, en países en vías de desarrollo (PED) en menos de 50%; b) videollamadas: PD menos de 50% y PED 60%; leer noticias: PD 75% y PED poco más de 50%. Principal coincidencia en todas las aplicaciones de entretenimiento: juegos, 50% PD y PED; ver videos gratis: más de 50% PD y PED; escuchar música gratis: 35-40% PD y PED; escuchar música de paga: 20-25% PD y PED. Fuente: GSMA Intelligence Consumer Survey 2018.

Nexo con el tema que estudiamos: 

El internet es, sin lugar a dudas, la principal tecnología de acceso a la información. Conocer el espectro de disposición de internet alrededor del mundo es prioridad para el proyecto. No sólo por los cambios introducidos en el comportamiento del tejido social y la conquista de un mundo literalmente conectado, sino por la apertura también de sus riesgos. Son las mismas grandes corporaciones de occidente las que están acaparando gran parte de la demanda de las plataformas digitales más conocidas (Facebook, Amazon, Twitter, Google, etc.). Los datos personales de gran parte de la población mundial están comprometidos por la cesión de información que los usuarios hacemos para abrir una cuenta en alguna de esas plataformas. Probablemente uno de los conflictos más visibles para los próximos años sea sobre la seguridad de la información de los usuarios.