'Surveillance capitalism': critic urges Toronto to abandon smart city project

Cita: 

Cecco, Layland [2019], "'Surveillance capitalism': critic urges Toronto to abandon smart city project", The Guardian, London, 6 de junio, https://www.theguardian.com/cities/2019/jun/06/toronto-smart-city-google...

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Jueves, Junio 6, 2019
Tema: 
La ciudades inteligentes y la protección de datos
Idea principal: 

En la costa de Toronto en Canadá se está llevando a cabo un proyecto de “Ciudad Inteligente”. El proyecto Quayside es una asociación entre Sidewalk Lab de Google y la ciudad de Toronto. Recientemente este proyecto ha sido objeto de escrutinio en relación con la privacidad y recolección de datos sobre sus residentes. El inversionista de capital de riesgo, Roger McNamee, advirtió que no se puede confiar en la gestión de datos de la población por empresas tecnológicas como Google.

McNamee afirmó que “el proyecto de ciudad inteligente es la versión más evolucionada hasta la fecha de capitalismo de vigilancia”. McNamee es co-fundador de Silver Lake Partners, una de las empresas de inversión en tecnología más grande del mundo, afirmó que “No importa lo que Google ofrezca, el valor que ofrezca a Toronto no puede acercarse al valor que su ciudad está renunciando […] es una visión distópica que no tiene lugar en una sociedad democrática”. A finales de 2018, Jim Balsille, co-fundador de BlackBerry Research in Motion, calificó el proyecto como “un experimento de colonización del capitalismo de vigilancia que intenta derribar importantes asuntos urbanos, cívicos y políticos”.

En 2017, Sidewalk Labs ganó una propuesta para desarrollar una sección de 12 acres en la costa este de Toronto y la posibilidad de desarrollar hasta 800 acres del área de Port Lands en los próximos años. El proyecto Quayside estaba llamado a ser una de las primeras ciudades inteligentes del mundo aprovechando el diseño ambientalmente consciente y las tecnologías emergentes para "acelerar la innovación urbana y servir como un faro para las ciudades alrededor del mundo". Sidewalk Labs tiene la intención de construir 2 500 unidades de vivienda, casi la mitad de ellas por debajo del valor de mercado. En octubre de 2018, la empresa Saadia Muza renunció al panel asesor del proyecto, citando su falta de transparencia. Ann Cavoukian, ex comisionada de privacidad de Ontario, también renunció.

En una declaración a Guardian Cities, Sidewalk Labs rechazó las acusaciones de McNamee, y agregó que si bien están dispuestos al debate público, "[él] no parece estar muy familiarizado con lo que realmente está proponiendo Sidewalk Labs […] Creemos que los datos recopilados en el espacio público deben ser supervisados y estrechamente controlados por un 'Data Trust' independiente y públicamente responsable, no por Sidewalk Labs, Google o cualquier empresa privada". Así mismo, la compañía cuestionó la acusación de McNamee de que usarían tecnologías de reconocimiento facial en el proyecto.

La alcaldesa suplente Ana Bailão afirmó “los datos son un desafío importante que enfrenta nuestra sociedad hoy en día” y que los concejales revisarán cualquier inquietud que surja sobre este proyecto.

Nexo con el tema que estudiamos: 

Las ciudades inteligentes son un proyecto que consiste en la inversión en capital humano y social, infraestructura tradicional y tecnologías disruptivas, con el objetivo de lograr un crecimiento económico sustentable y altos índices en calidad de vida. Pese a los supuestos beneficios que implica la construcción de este espacio, es necesario revisar los aspectos negativos que cuestionan la viabilidad de este tipo de proyectos. La incorporación de Smart Cities requiere una reformulación de la gestión del gobierno y la reestructuración de diversas funciones de su administración: la automatización de la industria, seguridad, educación, vivienda y construcción, salud, transporte y agua. Es decir, la privatización de espacios públicos recae en empresas tecnológicas que manifiestan su interés de desarrollar proyectos de sustentabilidad con los beneficios digitales que esto conlleva y suplir al Gobierno con Google o cualquier empresa con intenciones de desarrollar una Smart City.