La economía verde y las corporaciones

Cita: 

Forero, Lyda Fernanda y Lucía Ortíz [2012], “La economía verde y las corporaciones”, América Latina en Movimiento. Capital Transnacional vs. Resistencia de los pueblos, Quito, ALAI, (476): 12-15, junio.

Fuente: 
Otra
Fecha de publicación: 
Junio, 2012
Tema: 
Vínculo entre el concepto de “economía verde” y el poder corporativo.
Idea principal: 

La economía verde no se trata de una solución a las múltiples crisis (ambiental, energética, alimentaria, entre otras), ésta, constituye una propuesta de política neoliberal, acorde con los intereses económicos de unos pocos. Busca una salida a la crisis financiera, beneficiando a los mismos actores que estructuralmente la han ocasionado. Acuñar este término implica un ajuste de políticas nacionales en los países en desarrollo, que no son históricamente responsables del problema. “Aunque los mecanismos de la economía verde puedan parecer más de lo mismo o aparezcan como una forma de pintar de verde el sistema capitalista, en realidad se refiera a un ajuste de la estructura, es decir, relocalizar el capital, priorizando el capital natural frente al físico, financiero o humano" (p. 12).

La economía verde como propuesta se basa en la idea de que sólo el mercado es capaz de resolver los problemas de la humanidad y el planeta. Bajo ese argumento, ha sido la ineficaz inclusión al mercado de los diferentes aspectos de la vida y de los procesos de la naturaleza la que ha llevado a la crisis actual. Que la iniciativa privada quede a cargo de los procesos naturales, los territorios y las relaciones sociales, significaría delegar a la mano invisible del mercado el bienestar de la población (p. 13).

La conferencia de la ONU para el desarrollo sustentable se convierte en un espacio de negociaciones comerciales que implican profundas reformas en las políticas; impactan directamente a la pérdida de derechos y de soberanía de los pueblos; la economía verde en realidad, busca implementar el control sobre los recursos, contabilizando la naturaleza. Las transnacionales están detrás de la firma de acuerdos comerciales, habilitando la compra y venta de sus productos a menor precio, ofreciendo garantías para sus inversiones, generando marcos legales supranacionales que las relevan del respeto a los derechos humanos, laborales o de parámetros ambientales, lo que fortalece el proceso de financiarización en la naturaleza (p. 13-14).

A manera de conclusión, los autores proponen que la idea de que sólo la asignación de un precio puede garantizar la conservación de la naturaleza, es completamente errónea y limitada. Es importante tener en cuenta que una vez más, quienes se benefician de esta perspectiva son las transnacionales, como ha ocurrido con mecanismos de desarrollo limpio y con los proyectos pilotos del programa REDD (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación) (p. 15).

Datos cruciales: 

En total, en 2009 se negociaron 8,700 millones de toneladas de carbono por un valor de 144,000 millones de dólares (p. 14).

ETC Group: “Las 10 principales empresas energéticas del planeta concentraron el 25% del mercado energético global (...).Y no sólo es que buscan crearse una imagen más limpia o verde. Creen que las ganancias futuras dependerán de la diversificación y el control de los insumos de base biosintética para la producción de energía” (p. 15).

Empresas como Royal Dutch Shell, Exxon Mobile Corporation, Chevron, conocidas por la extracción de combustibles fósiles, tienen inversiones en agrocombustibles y están entre las que controlan la biomasa (p. 15).

Nexo con el tema que estudiamos: 

Las ganancias obtenidas por las empresas multinacionales a partir de las privatizaciones de servicios públicos son muy altos y han perjudicado a millones de personas. Además de apoderarse de la fuerza de trabajo, los territorios y los mercados; las transnacionales ahora buscan mercantilizar la naturaleza; la llamada economía verde no es sólo una oportunidad de inversiones, negocios y nuevos mercados, se encuentra de por medio implementar, ejercer y tener el control sobre la riqueza natural.

Inmersos en los conceptos de "economía verde" y "desarrollo sustentable", que según su retórica se encargan del cuidado y la regeneración ambiental, se encuentra un espacio de negociaciones comerciales que implican profundas reformas en las políticas a favor de la pérdida de derechos y de soberanía de los pueblos.