Informe sobre las inversiones en el mundo 2007. Empresas transnacionales, industrias extractivas y desarrollo.

Cita: 

Conferencia de las Naciones Unidas sobre comercio y desarrollo [2007], Informe sobre las inversiones en el mundo 2007. Empresas transnacionales, industrias extractivas y desarrollo, Naciones Unidas, New York y Genève, 291 pp.

Fuente: 
Libro electrónico
Fecha de publicación: 
2007
Tema: 
La participación de las empresas transnacionales en la industria extractiva
Idea principal: 

Prefacio

“El Informe sobre las inversiones en el mundo 2007 se enfoca en el papel de las corporaciones transnacionales en las industrias extractivas y documenta su presencia en las economías más pobres del mundo. Dichas corporaciones pueden traer habilidades financieras y de gestión necesarias que estas economías necesitan para transformar sus recursos en productos que puedan utilizarlas localmente o exportar. El aumento de nuevas corporaciones transnacionales del Sur, sin mencionar Asia, le ha brindado a los países ricos en minerales un espectro más amplio de fuentes potenciales de inversión”.

“Como es bien sabido, la extracción de recursos naturales supone retos sociales, económicos y ambientales considerables. El objetivo es asegurar que ésta sea realizada de la manera más eficiente y ambientalmente amigable posible, a la vez que contribuya al alivio de la pobreza y la aceleración del desarrollo. Para ello, se requieren marcos institucionales y regulatorios promovidos por gobiernos responsables, así como inversionistas confiables” (p. iii).


El informe sobre las inversiones en el mundo, 2007 ha sido preparado por un equipo dirigido por Anne Miroux, quien desde 1980 labora en United Nations Centre on Transnational Corporations y participa en las negociaciones sobre el Código de Conducta de las Naciones Unidas sobre las Empresas Transnacionales.

El asesor económico superior de este informe fue Jhon H. Dunning.

Esta ficha está hecha a partir del resumen ejecutivo presentado por la CNUCD
http://unctad.org/es/Docs/wir2007overview_sp.pdf

El informe completo se puede descargar en:
http://unctad.org/en/Docs/wir2007_en.pdf

Cuenta con las siguientes secciones:

Primera parte. Crecimiento generalizado de la IED

Capítulo I. Tendencias mundiales: Crecimiento sostenido de los flujos de la IED.

A. La IED y la producción internacional

B. Cambios de la distribución de la IED

C. Las ETN más grandes

D. Perspectivas

Capítulo II. Tendencias regionales

A. Países en desarrollo

B. Europa sudoriental y comunidad de Estados independientes

C. Países desarrollados


Segunda parte. Las empresas transnacionales, las industrias extractivas y el desarrollo.

Capitulo III. Características de las industrias extractivas

En el mercado mundial, los minerales, mantienen una distribución geográfica desigual en reservas, producción y consumo. Algunos países en desarrollo y algunas economías en transición figuran entre los principales productores y exportadores netos de diversos minerales, en tanto que los países desarrollados y las economías emergentes de rápido crecimiento son los principales consumidores e importadores.

“Las ETN pueden ser importantes tanto para los países receptores como para los países de origen. Para los países que carecen de la capacidad nacional necesaria para transformar sus recursos naturales en mercancías, las ETN pueden aportar el capital, los conocimientos y el acceso a los mercados que sean necesarios; para los países de origen, pueden servir para conseguir acceso a suministros extranjeros” (p. 22).

“La volatilidad de los mercados de los minerales influye tanto en las políticas gubernamentales como en las decisiones de las ETN sobre inversiones […] Los elevados precios han impulsado el aumento de las inversiones en la exploración y extracción de minerales. Por ejemplo, las inversiones privadas mundiales en la exploración de metales no ferrosos subieron de 2000 millones de dólares en 2002 a una cifra estimada en 7000 millones de dólares en 2006” (p. 23).

En países de bajos ingresos y ricos en minerales, las industrias extractivas representan el grueso de las entradas de IED (p. 24).

La importancia de las empresas extranjeras en la extracción de minerales metálicos y de diamantes varía considerablemente de un país a otro. Las filiales extranjeras representan prácticamente la totalidad de la producción no artesanal de países como Guinea, Malí, Tanzania, Zambia, Argentina, Botswana, Ghana, Mongolia, Namibia y Nueva Guinea (p. 24)

Capítulo IV. Las ETN en las industrias extractivas

“Existe un universo variado y cambiante de ETN que operan en las industrias extractivas, con predominio de las empresas de propiedad privada en la extracción de minerales metálicos y de las empresas de propiedad estatal en la extracción de petróleo y de gas” (p. 28).

La internacionalización de las empresas petroleras estatales es mínimo en comparación con el de las empresas privadas.De hecho, ninguno de los tres principales productores de propiedad estatal tuvo una producción considerable en el extranjero en 2005, en tanto que el 70% de la producción de las tres principales compañías privadas productoras de petróleo se realizó en el extranjero (p. 29).

“En la extracción de minerales metálicos, las diez principales compañías representan una parte creciente de la producción mundial. Tras una serie de fusiones y adquisiciones transfronterizas, las diez mayores compañías extractoras de metales controlaban en 2006 una cifra estimada en el 33% del valor total de todos los minerales no energéticos producidos en todo el mundo, en comparación con el 26% en 1995. Los niveles de concentración son aún más altos en el caso de algunos metales. En el caso del cobre, por ejemplo, las diez principales compañías representaron el 58% de la producción mundial en 2005” (p. 30).

Las motivaciones consistentes en la búsqueda de mercados ocupan un importante lugar entre los factores impulsores de las actividades correspondientes a fases posteriores de las cadenas de producción en el extranjero. […] Las motivaciones consistentes en la búsqueda de activos estratégicos pueden estar relacionadas especialmente con el aumento de las fusiones y adquisiciones transfronterizas en diversas industrias y actividades de extracción: las compañías pueden invertir para adquirir activos estratégicos consistentes en conocimientos técnicos y tecnología de otras compañías o de proveedores de tecnología especializados, o para acelerar su avance hacia la adquisición de un rango mundial mediante el acceso a los recursos, las capacidades y los mercados de las empresas adquiridas (p. 31).

“El acceso a recursos financieros es una ventaja con respecto a las empresas locales de los países receptores, ventaja de la que disfrutan tanto las ETN tradicionales como las nuevas […] Con algunas importantes excepciones la tecnología patentada tiene una importancia relativamente limitada como ventaja específica de la propiedad para la internacionalización de la mayoría de las empresas que trabajan en la extracción” (p. 31).

Capítulo V. Repercusiones en materia de desarrollo para los países receptores.

La disponibilidad de recursos minerales da oportunidades para el desarrollo económico y la reducción de la pobreza de los países que cuentan con esos recursos, de hecho, existen países que los han utilizado con éxito, y hay otros en los que las repercusiones de las actividades de extracción han sido y continúan siendo desalentadoras (p. 32).

Es sabido que la disponibilidad de recursos naturales no se traduce inmediatamente en beneficios para el desarrollo de un país, existen factores que modifican los resultados obtenidos por los países ricos en recursos, como la oferta y la demanda, así como las políticas de cada país. Las ETN pueden complementar la inversión interna e impulsar la producción aportando capital, tecnología y conocimientos en materia de gestión (p.32).

Así mismo depender de estas ETN puede tener tanto resultados positivos como negativos en los ámbitos económicos, ambientales, sociales y políticos (p. 33).

Para los países receptores se plantea un desafío económico en tres facetas: cómo añadir valor mediante actividades de extracción, cómo retener localmente ese valor y cómo utilizar de forma óptima los ingresos generados” (p. 33).

“Una ventaja de la participación de ETN en la financiación de proyectos mineros es que no genera deuda exterior para los gobiernos de los países receptores, y tal financiación va acompañada de un conjunto de otros activos, tales como tecnología y conocimientos en materia de gestión, de hecho éstos últimos pueden ser razones para que los países recurran a las ETN” (p. 33).

La participación de ETN implica cuestiones sobre cómo retener localmente el valor en forma de empleo, salarios, adquisiciones locales e ingresos públicos. Una de las principales cuestiones es que la extracción a gran escala, debido a la tecnología ocupada, ofrece escasas posibilidades de empleo en comparación a las empresas locales, que cuentan con menor intensidad de capital. Además, es más probable, que las empresas extranjeras recurran a proveedores extranjeros en la compra de sus insumos (p. 34).

Las negociaciones de los gobiernos de los países receptores y las ETN tiene relación directa con los ingresos procedentes de un proyecto. En lo que se refiere a la información sobre los pagos de impuestos por las ETN desglosados por países, resulta escasa, lo que hace que sea importante aumentar la transparencia.

Otro efecto económico indirecto, puede ser la infraestructura relacionada con el desarrollo de servicios públicos de abastecimiento y con la construcción de infraestructura para los transportes. Esta nueva infraestructura reportará mayores beneficios si es desarrollada en zonas pobladas que otras más remotas del país (p. 35).

Un posible problema en una industria extractiva en auge, con o sin la participación de ETN, es que puede tener efectos de “síndrome holandés”, en especial si las ganancias no se administran cuidadosamente y direccionan en un desarrollo de largo plazo (p. 35-36).

La industria extractiva plantea diversos problemas como: la minería artesanal de los países en desarrollo, la relación entre las ETN y las comunidades locales, la entrada de emigrantes que van a trabajar en proyectos ejecutados por ETN, problemas políticos por la distribución de los ingresos, por la corrupción e incluso por los conflictos armados o en guerra entre diferentes grupos que traten de beneficiarse de los ingresos generados (p. 37).

Capítulo VI. El desafío de política

“La gestión de una economía basada en la extracción de minerales es compleja y requiere un sistema de gobernanza bien elaborado y unos objetivos en materia de desarrollo nacional cuidadosamente examinados. Ahora bien, en algunos países en desarrollo que son ricos en minerales, las políticas gubernamentales pueden estar encaminadas a la obtención de beneficios a corto plazo y no a la consecución de objetivos de desarrollo a largo plazo” (p. 37).

“Es importante establecer un ordenamiento jurídico basado en el principio de legalidad, así como un marco institucional en el que las compañías tengan incentivos para invertir en actividades productivas […] En ese proceso de formulación de políticas han de tener la posibilidad de participar todos los actores pertinentes (gobiernos, sociedad civil, comunidades afectadas, organizaciones de pueblos indígenas, sindicatos, industria y organizaciones internacionales) para que los resultados sean equitativos” (p. 38).

La forma en que se regula la participación en las industrias extractivas ha cambiado en el curso del tiempo y todavía difiere considerablemente de un país a otro. Los distintos enfoques van desde la prohibición total de las inversiones extranjeras en la extracción de recursos (como en el caso del petróleo en México y Arabia Saudita) hasta la casi exclusiva intervención de ETN (como en el caso de la extracción de minerales metálicos en Ghana o Malí o de la extracción de petróleo y gas en Argentina y Perú) (p. 38).

“Los gobiernos de los países receptores tienen la principal responsabilidad de hacer que la explotación de sus industrias extractivas reporte unos beneficios que coadyuven al logro de los objetivos en materia de desarrollo […] Los gobiernos también tienen que reforzar su capacidad para formular y aplicar las políticas apropiadas” (p. 42).

Es de suma importancia que los ingresos procedentes de la extracción de minerales se inviertan en actividades destinadas a reforzar la capacidad de producción, en particular mediante el desarrollo de los recursos humanos y de la tecnología, con miras a acrecentar la capacidad del sector privado nacional.

Adicionalmente, los gobiernos de los países receptores deben considerar las consecuencias ambientales y sociales de las actividades de extracción (p. 43).

“La comunidad internacional puede contribuir al establecimiento de normas y directrices y a la promoción del uso y la adopción de los mecanismos existentes para lograr que las actividades de las ETN en los países ricos en minerales, especialmente los países de gobierno débil o autoritario, sean más favorables al desarrollo. En casos muy graves, la comunidad internacional puede tener que considerar la posibilidad de imponer sanciones como medio de proteger los derechos humanos” (p. 44).

Es necesario un esfuerzo concertado de todos los actores para que los inmensos recursos minerales situados en algunos de los países más pobres del mundo lleguen a ser una fuerza para el desarrollo. Es probable que, en los países de bajos ingresos que son ricos en minerales, las ETN desempeñen una función activa en su extracción. El problema radica en elaborar marcos que generen los incentivos adecuados para que las empresas locales y extranjeras produzcan eficientemente, al tiempo que respetan las exigencias ambientales y sociales que reflejen los intereses de las comunidades locales y de la sociedad en general (p. 45).

Datos cruciales: 

Cuadro con las diez mayores compañías extractoras de metales, petróleo y gas, clasificadas en función de su producción total, en 2005 (p. 29).

“En la extracción de minerales metálicos, 15 de las 25 principales empresas, clasificadas en función de su participación en el valor de la producción mundial, tenían en 2005 su sede social en países desarrollados. Otras 8 eran de países en desarrollo, y las 2 restantes eran de la Federación Rusa. Las 3 principales eran BHP Billiton (Australia), Rio Tinto (Reino Unido) y CVRD (Brasil). Tmbién figuraban en la lista tres compañías estatales: Codelco (Chile), Alrosa (Federación Rusa) y KGHM Polska Miedz (Polonia). Tras la adquisición de Inco (Canadá) por CVRD, se estimó que ésta había pasado a ser el mayor productor de minerales metálicos del mundo en 2006, año en que por primera vez una empresa basada en América Latina ocupó esta posición” (p. 28).

“En petróleo y gas, las compañías privadas continúan siendo las empresas más grandes desde el punto de vista de sus activos en el exterior […] En 2005, los tres mayores productores de petróleo y gas del mundo eran empresas estatales con sede en países en desarrollo o en economías en transición: Saudi Aramco (Arabia Saudita), Gazprom (Federación Rusa) y National Iranian Oil Company (República Islámica de Irán). La producción anual de Saudi Aramco en 2005 fue de más del doble que la del mayor productor privado de petróleo y gas, ExxonMobil (Estados Unidos)” (p. 28).

Nexo con el tema que estudiamos: 

El tema de las industrias extractivas ha tenido relevancia (en cuanto a la masificación de la demanda) desde comienzos del capitalismo, en la actualidad existen diversos países que se encuentran inmersos en un modelo en el que la extracción y exportación de petróleo y minerales se convierten en la base de su economía. En algunos países la industria se encuentra en manos de empresas estatales, y en la mayoría a cargo de empresas extranjeras.

Los temas que hay que destacar es que se trata de una producción a gran escala que daña al medio ambiente y al ser humano, el primero por la poca rigurosidad de las normas ambientales de producción, y al segundo mediante la explotación, desplazamiento de su hábitat y contaminación del mismo, violación a los derechos humanos, entre otros. Esta industria llena de violencia, en su mayoría, genera un modelo económico que descuida el resto de la estructura productiva nacional. Se intercambia una riqueza de corto plazo, por una devastación de largo plazo.

El WIR no plantea como verdadero problema lo ya mencionado, aun cuando hace una ligera referencia a los problemas ambientales y al “mal holandés”, lo relevante para el informe sigue siendo direccionar la inversión de las ETN a la extracción.