American banks. Not yet out of the woods. The good times are ending before they had really begun

Cita: 

The Economist [2016], “American banks. Not yet out of the woods. The good times are ending before they had really begun”, The Economist, London, 23 de enero, http://www.economist.com/news/finance-and-economics/21688937-good-times-...

Fuente: 
The Economist
Fecha de publicación: 
Sábado, Enero 23, 2016
Tema: 
Estancamiento en el sector bancario a inicios de 2016
Idea principal: 

El año pasado los bancos estadounidenses estuvieron cerca de alcanzar rendimientos de dos dígitos, lo que había estado ausente desde la crisis financiera. Gran parte de las multas drásticas que habían estado desfigurando las ganancias se han disipado. En este contexto, la Reserva Federal decidió incrementar las tasas de interés en diciembre –después de casi una década ausente– lo cual extendió el prospecto de un crecimiento marginal entre las tasas que los bancos pagan a los depositantes y aquellas que cargan a los prestatarios.

Tales perspectivas alentadoras se pueden ver en los resultados anuales de los grandes bancos estadounidenses: JP Morgan reportó una ganancia record anual el 14 de enero de $24 mil millones; también el Bank of America y Citigroup anunciaron sus mayores ganancias desde 2006. Esto contrasta con la continúa caída de las acciones en el sector bancario desde julio de 2015 (más del 20%) e inclusive en las semanas recientes del 2016. Esto podría deberse, en parte, al bajo rendimiento de las acciones bancarias, derivado de una situación más amplia de los mercados globales. Los inversores se han percatado que el crecimiento de los bancos proviene principalmente de la caída de los costos y menos del incremento de los ingresos. Peor aún, las tendencias que impulsaron las ganancias en 2015 parecen estar retrocediendo.

El panorama pesimista de la economía mundial ha hecho que los mercados sean más escépticos sobre el alza de la tasa de interés por parte de la Reserva Federal. La perspectiva de los márgenes de préstamos más altos, en otras palabras, se está evaporando. Sin embargo, su aumento en diciembre ha frenado el negocio altamente rentable de la refinanciación de hipotecas.

La volatilidad en los mercados, está atrofiando las absorciones, emisiones de acciones y deuda. Se supone que existe un lado positivo en todo el alboroto, y es que la volatilidad usualmente aumenta los ingresos. Pero recientemente mucho bancos de inversión han reducido sus operaciones comerciales debido a fuerte presión de regulación. Ante esto los bancos han optado por reforzar la gestión de la riqueza con la esperanza de proporcionar beneficios más estables con menores riesgos. Pero la caída de los mercados también perjudica estas operaciones, ya que los costos son fijos pero los ingresos se presentan en forma de un porcentaje del valor contraído de los activos bajo la gestión del banco.

Además, en lugar de reducir suministros, los bancos ahora están agregando más. El principal culpable es el colapso de los precios del petróleo que reprime a las empresas del sector energético. Ninguno de estos problemas es fatal. Realmente no hay mucha exposición de sus carteras de préstamos con las empresas de energía. A pesar de que muchos bancos tienen dificultades para lograr un rendimiento adecuado, el número de bancos con fallas o aprietos está cerca de un mínimo histórico, según la Federal Deposit Insurance Corporation, un regulador. Sin embargo para los inversores es tan solo un pobre consuelo.

Datos cruciales: 

° JPMorgan Chase el banco de Estados Unidos más grande por activos.

° Gráfica de pronósticos de los ingresos por acción de importantes bancos para 2016.

Nexo con el tema que estudiamos: 

La situación actual después de 8 años de la crisis sigue siendo débil y de estancamiento económico. El sector bancario no presenta expectativas sobre su próxima recuperación, y en un momento de regulación y volatilidad, se vuelve poco atractivo invertir en el sector bancario, pese a su presumible seguridad.